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El libro es mejor que la película (IV)

Sí es verdad; no es fácil leer el libro Los Miserables (1862) de Víctor Hugo, la tentación de ver mejor una de sus muchas adaptaciones es muy grande, pero no cabe la menor duda que leer el libro es una experiencia impagable. La historia de personajes de la clase baja francesa nos es contada por medio de capítulos o tomos (dependiendo de la edición que tengan para leer) y se viven de manera muy distinta por medio de la lectura. Esta obra ha sido adaptada también varias veces, incluso, su más reciente adaptación fue todo un éxito a pesar de estar más bien basada en el musical de Alain Boublin y Claude Michel Schonber.

La historia de Los Miserables (Un ex convicto, una mujer sumida en la pobreza y su hija principalmente) es representativa de cualquier situación de des-protección social de cualquier lugar y época del mundo, sus ejemplos de esfuerzo, bondad y entereza emocionan al lector de formas que el lagrimoso espectáculo audio visual no siempre pueden lograr.

El príncipe y el mendigo (1881) no es para nada la mejor obra de Mark Twain y sin embargo conoce de tantas adaptaciones que hasta  el menos instruido está cansado de este argumento televisivo y cinematográfico. Es extraño escribir que alguna vez fue novedosa saber lo que ocurriría si dos niños cambiaran sus vidas por algún tiempo; ya ven que esto de cambiar vidas se ha usado ya mucho; sin embargo comento el libro como una manera de hacer justicia a un escritor que nos dejó libros muy entretenidos. Leer este libro o Las aventuras de Tom Saywer (que también ha tenido no una, si no que muchas adaptaciones tanto cinematográficas como televisivas), El robo del elefante blanco Las aventuras de Huckleberry Finn garantiza horas de fino y certero humor y emoción que en las películas no siempre se logra encontrar.

Un libro tan extenso como Moby Dick ciertamente que no resulta fácil de adaptar, y sin embargo lo han intentado en muchas ocasiones. El libro es tan complejo como agotador, fascinante a la vez que interminable. Es tanto una proeza para la tripulación del Pequod encontrar al "demonio blanco" que marcó para siempre la vida del capitán Ahab como para los lectores terminar este libro que no gratuitamente es un tratado de cómo era la caza de ballenas en siglo XIX ya que de esta forma podemos empatizar con la gran variedad de personajes que aparecen en la novela. Una variedad que a ratos hace pensar que es un intencionado muestrario de los tipos humanos. Es una obra que difícilmente podrá algún día ser adaptada en el formato cinematográfico; tal vez una mini serie de televisión de aquellas que de cuando en vez podemos encontrar, sea capaz de atraparnos como lo hacen las páginas del libro .

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