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Mostrando entradas de 2025

La vida es una loca de remate

    J usto en la parte de atrás de las casas de la villa a la que habíamos llegado a vivir había un enorme peladero que, antes de ser adecuado para que los hombres de la villa pudiesen jugar fútbol, servía para que cada cierto tiempo se instalaran las carpas de los gitanos y uno que otro circo pobre.     De un circo que se instaló cierta vez trata esto que recuerdo; de su pobre espectáculo, de la gente que conocí allí y del miserable destino de los animales que eran parte del entretenimiento.     A pesar de que las entradas no eran caras, algunos de los niños y niñas no contábamos con las monedas para poder financiarla por lo que nos ofrecimos para ayudar o para llevarles agua desde nuestras casas con la finalidad de conseguir entradas de cortesía que era como le llamaba rimbombantemente el dueño del circo a dejarnos entrar por un acceso reservado a los integrantes del circo (no se imagine para nada una entrada bonita; había que levantar una c...

Una historia democrática

  T enía muy claro que la persona por la que votaba muy rara vez ganaba. Entendía demasiado bien que la democracia nunca fue el poder de ningún pueblo y que era más bien el gobierno de los consensos. Aún así fue a votar como siempre. Se levantó temprano, se bañó con agua caliente porque hacía frío y no parecía que fuera día como para descuidarse. Tomó desayuno viendo cómo una vez más los medios de comunicación presentaban una cobertura intencionada de la jornada. No se puede esperar ganar en un país como este; pero igual soñaba. Soñaba como llevándose la contra, intentando aferrarse a aquella última esperanza que sabía que se perdió. Contaba con la tranquilidad de la jornada; no por nada se hablaba tanto de lo desordenado que estaba el país. No por nada la culpa era siempre de los que pensaban distinto. Por eso era, quizás, que hace años que ya no pensaba, únicamente sentía lo que su corazón le decía. Ridículamente, porque sabía muy bien que el corazón no hablaba; que era la conven...

Historia de la fealdad

E n mi equivocada memoria, este libro era más antiguo. Recordé haberlo visto cuando era niño. Pensé, seguro, que no podía ser otra cosa que un adolescente ansioso por hurgar (con cierto morbo, debo reconocerlo) en una compilación de obras de arte que en modo alguno estaba al alcance de mi bolsillo. El libro apareció el año 2007 de la era cristiana; tres años después de otro libro que para mí era posterior porque supe de él después. La Historia de la belleza no me parecía estimulante y al parecer a quienes supieron del libro, cuando yo había cumplido los treinta años. En cambio, una Historia de la fealdad me parecía (y me parece, al momento en que escribo esto) mucho más estimulante. Este año, ya cumplido los cincuenta y uno encontré una copia bastante bien cuidada del libro en el persa en donde recurrentemente encuentro tesoros, que pensaba, había olvidado. El precio me pareció accesible y la emoción me hizo omitir que había sido arrancada una hoja del libro y que en su lugar había un ...

Celebración de Gabriela Mistral

La escritura (II)

D ebo partir por aclarar que los libros que he escrito no están ordenados por fechas debido a que, aunque los he terminado, constantemente los estoy revisando y mejorando. Muy pocas veces me gusta cómo quedan y otras muchas les doy constantes revisiones. Igual que cuando leo, puedo estar absorto en más de un libro a la vez, es por eso que algunos tienen fechas que se cruzan. El objetivo de ordenarlos en estas páginas intenta explicar el orden en que debiesen ser leídos de acuerdo a los años y a lo vivido.     En rigor el primer cuadernillo que escribí se llama Prosas de barro . Le puse ese título porque a pesar de que yo quería escribir no me gustaban los libros de poemas y no consideraba que tuviese calidad para escribir cuentos; resulto entonces que tenía algunos escritos a los catorce años que hablaban en gran manera de lo que había vivido y visto en mi infancia y aunque no eran poemas tenían demasiadas imágenes poéticas y aunque no eran cuentos estaban escritos en p...

La escritura

M e gustaba mucho dibujar así que no deja de ser extraño que, en la clase de arte en el liceo, estuviese poco atento a las instrucciones del profesor. Pero aquella mañana estaba muy poco atento. El profesor lo notó, al acercarse a mi mesa se dio cuenta que en vez de estar dibujando yo estaba escribiendo en una hoja. Una vez que él hubo terminado de dar las explicaciones con respecto al trabajo que debía yo de estar haciendo, me pidió la hoja que había estado escribiendo para poderla de leer. Tras terminar la lectura me miró comprensivamente, me invitó a retomar el dibujo y terminada la clase se mostró muy interesado por lo que había leído. Le conté que quería escribir un libro y que aquello que él había leído era una parte importante de la idea principal. Le pedí disculpas y él, tremendamente comprensivo, me dijo que no había problema. Me pidió que cuando terminara el libro me acordará de guardarle una copia. Días después me regalo una croquera para que yo no tuviese que andar escribie...

Frases XXVIII (Umberto Eco)

 " Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que antes hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Entonces eran rápidamente silenciados, pero ahora tienen el mismo derecho a hablar que un Premio Nobel. Es la invasión de los imbéciles". "El saber no es como la moneda, que se mantiene físicamente intacta incluso a través de los intercambios más infames; se parece más bien a un traje de gran hermosura, que el uso y la ostentación van desgastando". "No son las noticias las que hacen el periódico sino el periódico el que hace las noticias". "Los perdedores, como los autodidactas, tienen siempre conocimientos más vastos que los ganadores. Si quieres ganar tienes que saber una cosa sola y no perder tiempo en saberlas todas; el placer de la erudición está reservado a los perdedores. Cuanto más sabe uno, es que peor le han ido las cosas". "El diablo no es el príncipe de la materia, el diab...

La biblioteca del mundo

E ste es uno de mis documentales favoritos y lo es por varias cosas. Primero porque es casi tan entretenido como los libros de del intelectual que busca homenajear. Segundo porque es inteligente en su propuesta y estimulante en la medida que se observa. Tercero porque aparecen algunas de las bibliotecas más sorprendentes del mundo y cuarto porque a cualquier lector de tiempo completo le gustaría mucho tener la posibilidad de tener una biblioteca como la de Umberto Eco. Es un archivo más que familiar. Nunca había visto un documental en que pudiésemos conocer, de primera mano, la relación que tuvieron la viuda, los hijos y hasta los nietos del dueño de estos libros que están ordenados de manera que sólo puede ser completamente entendida por alguien cuya existencia parece ser fruto de la ficción. Eco es un privilegiado porque termino siendo parte delos fenómenos culturales que a él mismo le fascinaban.   Qué mejor estimulo para las almas soñadoras. qué mejor alimento para el hamb...

Ahora comprendo cuál era el ángel que entre nosotros pasó

N o entendí, hasta ahora, porque nunca me ha terminado de convencer la obra de Silvio Rodríguez . Hasta ahora que escuche conversar a un grupo de sus fans sobre lo caras y difíciles de conseguir que eran las entradas para sus últimos conciertos en el país de la desmemoria. Aquellos fans pertenecen a lo que se ha dado a llamar la clase media. Personas que tienen todo el derecho del mundo a comprar las entradas que les permitan entrar a los espectáculos (o puestas en escena, en casos como éste) que ellos y ellas estimen convenientes. Esa, tal vez evitable, conversación sobre el privilegio de asistir a escuchar, una vez más, al inmortal trovador como un ejercicio de presunción a la altura de como se presume el teléfono o el auto que por ventura de sus esfuerzos y de las bondades del libre mercado unos pueden tener y otras tan únicamente ambicionar. Silvio Rodríguez, sin lugar a ninguna duda, es mucho más que eso. Es la voz y el sentimiento de, al menos, cuatro generaciones. Su obra es ext...

¿Dónde está Julia Chuñil Catricura?

¿Dónde está la mujer de la tierra, la abuela, la madre... la que cuidaba las plantas y se preocupaba por sus animales?. ¿Dónde el cuerpo que no aparece, la justicia que es ciega, lenta y torpe como tantas veces? ¿Por qué los testigos que culpan a la familia son testigos encubiertos? ¿Por que los responsables de investigar no investigaron los vídeos que como no fueron pedidos ya fueron destruidos? ¿Por qué quienes defienden a la familia no pueden tener acceso a la investigación y quién declaró que el cuerpo había sido quemado no está siendo interrogado? ¿Por qué pasan estas cosas...? ¿Por qué se habla tanto y tanto de otras cosas menos importantes que ésta en los medios de comunicación? ¿Dónde está la sonrisa que ya no puede ser vista? ¿Dónde la voz que fue acallada sin dar explicación alguna? Hace más de cien días que me hago estas preguntas. Hace más de cien días que espero para ver si alguno de estos días se digna la verdad a mostrarse sin temor a los intereses económicos. Hace más d...

Matar a Pinochet (2020)

Es muy agradable cuando no se espera nada de una película y esa película te sorprende gratamente. Eso fue lo que me pasó con esta película dirigida por Juan Ignacio Sabatini y protagonizada por Daniela Ramírez, Cristian Carvajal y Gastón Salgado entre otros. Es un aporte, sin duda alguna, a la memoria que se desvanece; no la memoria más que manoseada y manipulada de algunos snob que defienden las luchas del pueblo desde las comodidades que otorga el pertenecer al lo establecido. Ser reconocidos como artistas con un compromiso social o político, sino desde una sensibilidad que se logra sentir como real. No es la típica película que busca denunciar aquello que cada vez menos personas quieren recordar es más bien un ejercicio poético o tal vez romántico de aquello que impulsa a algunos a intentar hacer algo que cambie las cosas en un estado inamovible y conformista. Una declaración de que la conciencia social no es patrimonio de los descamisados y de que la lucha hasta el final es tan dif...

Los hermanos Eduardo y Gastón Guzmán, Quelentaro

A l igual que Carlos Rodríguez González, me hacía mucha falta un libro sobre Quelentaro . Agradezco sobremanera que él lo haya escrito y la manera en la que lo escribió. Dejar que las historias sobre los hermanos Eduardo y Gastón Guzmán las cuentes quienes les conocieron es muy efectivo. Las fotografías una maravilla para quienes crecimos admirando el trabajo de dos de los más grandes poetas - cantores de nuestra historia. Son doce relatos que dejan de manifiesto que el dúo tuvo una historia larga. Una historia difícil pero digna. Para las nuevas generaciones que les alcanzaron a conocer eran dos viejecitos bonachones. Para quienes les conocen desde fines de los años sesenta eran, son y serán una de las pocas voces verdaderas de quienes nunca han tenido verdaderamente voz. Marginados por no banderizar su arte, evitados porque no hay manera que no resulten incomodos para aquellos que vienen a cantar en nombre del pueblo cuando hace mucho dejaron de ser pueblo. Ser pueblo ya suena como a...

If You Want Me

El lector electrónico (III)

T erminó de leer al fin Ulises . Se puso de lado de quienes consideraban En busca del tiempo perdido como mejor libro. Efectivamente leyó una análisis que le permitiera entender el por qué es una obra en tan alta estima para quienes entienden de literatura. Entendió mejor, pero no hubo caso que el libro le gustara. Quizás en unos años más. Hay quienes dicen que Finnegans Wake (también de James Joyce) es mucho mejor obra. Tenía lista una versión digital, para leerla alguna vez en aquel lector electrónico que tantos bellos momentos le había estado brindando. Leer La República de Platón si que no resistía queja alguna. Nunca se había considerado apto para entender los cásicos de la filosofía pero, qué se le iba a hacer; entendía y había aprendido como marcar partes del libro que le parecían destacables; como cuando subrayaba, con un lápiz de grafito, los pasajes de los libros en los que estudiaba el devenir de las ideas que puede que hubiese olvidado de no haberlas destacado. Nunca le ...

Antología Violeta Parra grabaciones originales 1954 - 1966

A ntologías de la grandiosa Violeta Parra hay varias, alguna comentada antes por aquí, la comentada en esta entrada es esencial para quienes la quieren recordar en su faceta más completa y no únicamente como fundadora del canto comprometido. En cuatro discos que, como su titulo muy bien advierte, reúne grabaciones de la cantautora que abarcan doce años, se pueden encontrar cien canciones imprescindibles si es que de una de las creadoras más importantes de Latinoamérica se pretende conversar. Con más de veinte canciones cada uno, son cuatro discos que vienen en una caja bastante bonita y que pertenecían al catalogo de Emi Odeón. Hay versiones originales, algunas alternativas, versiones remasterizadas y hasta canciones inéditas para el año (2012) en que se publicó la antología que permiten disfrutar de muy gratos momentos. Esto a pesar de que es evidente que faltan canciones que Violeta Parra grabó y que, por motivos legales o sin motivos explicados, no están en esta "antología...

Parásitos (2019)

El año 2019 quedó en evidencia que el cine es mucho más que Estados Unidos. Seguro no fue la primera vez ni será la última; pero es un hecho que cada cierto tiempo hay que acordarse de que se hacen grandes películas en otros lugares del mundo.  Bong Joon - ho sabe hacer películas muy entretenidas y que a la vez profundizan en los motivos de sus personajes sin embargo esta es la cumbre, hasta ahora, de su quehacer artístico. Una comedia de crítica social que tiene momentos de lagrimoso drama y momentos de violencia que se entrelazan con total naturalidad. Actuaciones memorables y ángulos de cámara que son una verdadera delicia que debe ser disfrutada sin lugar a dudas. Una familia sumida en la pobreza, y sin trabajo alguno, encuentra oportunas necesidades en una familia acomodada. Uno a uno se van aprovechando de las carencias de quienes hipotéticamente lo tienen todo. Hay lucha de clases, pero no de la manera que estamos acostumbrados a entenderla; hacía falta una sensibilidad dist...

Frases XXVII (Simone Weil)

"Una verdad es siempre la verdad de algo. La verdad es el esplendor de la realidad". "La destrucción del pasado es quizás el más grande de todos los delitos". "La destrucción del pasado es quizás el más grande de todos los delitos". "La palabra revolución es una palabra por la cual se mata, por la cual se muere, por la cual se envía a las masas populares a la muerte, pero que no tiene contenido alguno". "El capitalismo ha logrado la liberación de la sociedad en relación con la naturaleza. Pero esa misma sociedad ha heredado rápidamente, frente al individuo, la función opresiva que antes ejercía la naturaleza". "La existencia humana es una cosa tan frágil y expuesta a tales peligros que no puedo amar sin temblar". "Toda obra de arte tiene un autor, pero cuando es perfecta, sin embargo, tiene algo de anónima. Imita el anonimato del arte divino". "La verdadera generosidad hacia el futuro consiste en dar todo al pre...

Simone Weil

  M e recordó a León Tolstoi, pero su vida me estremeció mucho más. Vivió sus primeros años a lo sombra de su hermano, que al parecer era muy inteligente, y llevó su compromiso con sus causas a limites muy difíciles de alcanzar. Se entiende que su imagen no sea demasiado conocida porque su postura de vida no es, en lo absoluto, una postura que pueda ser vendida. Renunciar a todos los privilegios (aunque estos sean pocos) no es cosa fácil y esta, en apariencia, frágil mujer lo hizo. No está en tazones, ni en poster, ni era, hasta hace poco motivo de estudio. Sus escritos fueron publicados, en su mayoría, de forma póstuma y su ejemplo se encuentra, en este instante, al alcance de cualquier intelecto. Fue profesora, más de una vez. Filosofa y activista. Obrera también más de una vez y por propia voluntad. Buscó una fe que le representara a lo largo de su muy corta vida y solidarizó más de una vez con quienes estaban en desgracia o eran excluidos. Dicen que cuando niña no comió azúcar ...

El lector de libros electrónicos (II)

A hora que podía tener muchos libros en un solo dispositivo. Ahora que podía tener incluso un libro de más de mil páginas y no sentir más peso que el de un moderno dispositivo en la palma de su mano, se propuso ponerse al día con los libros que la mayoría decía que eran las cumbres de la literatura. Mucho tiempo que quería asomarse a ese enigma que era "En busca del tiempo perdido" ; había cotizado una bella edición que reunía, en una caja, los siete tomos pero no se había decidido a gastar esa cantidad de dinero para sí. Lo postergo hasta que, embriagado de alegría, supo que podía descargarlo y ponerlo en el lector electrónico que hace poco había tenido la suerte de comprar, en un muy conveniente precio, a una señora en el persa que visitaba al menos una vez al mes. Tres años demoró en terminar de leer los siete libros. "Por el camino de Swann" , "A la sombra de las muchachas en flor" y "El tiempo recobrado" fueron sus favoritos. Se fastidió, ...

El lector de libros electrónicos

D esde siempre le gustó leer. Cada vez que se compraba un libro sentía que había adquirido un bien invalorable. No tenía dónde dejar los libros que compraba, así que los amontonaba cerca de dónde dormía. Nunca fue de la idea de acumular bien alguno, por lo que intentaba conservar, únicamente, los libros que todavía no había leído. Leía mucho; hasta cinco libros en un rango acotado de tiempo. El que le parecía más interesante lo terminaba primero; los menos interesantes iban quedando para el último. Los leía todos porque todos los libros son interesantes; unos más que otros, pero todos merecen ser leídos.  Iba de un lugar a otro caminando o en transporte colectivo; si es que el destino al que se dirigía se encontraba distante. No podía ir de aquí para allá llevando, en su pequeño bolso, todos los libros que estaba leyendo. Intentaba guardar en su bolso sólo lo necesario. Uno o hasta dos libros pueden ser necesarios y se debe dejar espacio, en ese bolso que portará solo lo esencial, ...

La favorita (2018)

E l sentimentalismo, las rivalidades y la traición; cosas de mujeres... no, estoy más bien citando tres palabras naturales en el juego político. Una coincidencia quizás que La favorita sea la historia, ficcionada, de tres mujeres que convergieron en realidad en la Gran Bretaña a inicios del siglo XVIII. La reina Ana de Gran Bretaña, la última de los Estuardo se ve obligada a gobernar asesorada por su amiga de casi toda la vida: Sarah Jennings (futura Duquesa de Marlborough). A ellas se une la insidiosa Abigail Hill, que llegará a ser Baronesa debido a su matrimonio con el coronel Masham.  No es una película que busque rigor histórico. Considerada, tras su estreno, como la película más accesible de su director (el cada vez más interesante Yorgos Lanthimos). Más bien se sustenta en una historia de poder en donde los hombres son el adorno. Decoración de fondo, tan ridícula y pintarrajeada como en la historia del cine, y del poder, habían sido presentadas tantas veces las mujeres hast...

Tres libros especiales

  P ara saber "algo" más del peso literario o del "valor" humano de Gabriela Mistral existen, hoy más que nunca, demasiados libros. Hay tres que a mí me produjeron algo mucho más elevado que una grata impresión; tres que me emocionaron, despertaron mi curiosidad y cimentaron el respeto que guardo por una persona y una autora que, en palabras del enorme Jorge Luis Borges (a quién claramente le faltaron años para poder seguir leyendo), es un "mito chileno".  El primer libro especial me lo regaló una estudiante que es ahora directora de un jardín infantil. Cynthia Véliz; mujer maravillosa y sensitiva al grado de no poner reparo alguno para regalarme una viejísima antología que andaba dando vueltas en su familia hacía más de veinte años. Me consta que el libro era de ella porque aún conserva su nombre escrito con lápiz pasta en una de las primeras hojas. Me lo prestó primero; el tomo es muy abundante en materia de textos e imágenes. No hubiese sido para nada ...

Locas Mujeres

  D emoré en ver por primera vez este documental que dio mucho de qué hablar a partir de su aparición (y eso que la directora, al parecer, evitó todo cuánto pudo caer en algún tipo de sensacionalismo). Más cercano al intelecto de la supuestamente homenajeada en el documental, había dedicado el tiempo principalmente a su producción escrita en torno a temas tanto sociales como de defensa de las minorías (mujeres, niños e indígenas; en ese orden). Fue en la página de una municipalidad esa primera vez que lo vi. Sabía de antemano que el posible propósito de la directora, María Elena Wood , era presentarnos, mediante su relación con la más reconocida de sus albaceas, Doris Dana , a una Gabriela Mistral mucho más cercana. A mi entender es muy poco lo que lo logra, si es que ese era en verdad su propósito. Lo que se logra es empatizar con una completa extraña, Doris Atkinson sobrina y heredera de Doris Dana. A ella le cae en azar tener que cumplir con un deber familiar que claramente le ...

La lectura (X)

D ebo confesar que me incomoda mucho cuando alguien en un persa, una feria o en una librería me pregunta si busco algún libro en especial. La mayor parte de las veces lo hacen con un tono y una intención bastante agradable y atento pero, será por traumas de infancia (La lectura V) o debido a que me gusta mucho tomarme todo el tiempo con el que cuento para revisar las repisas y las estanterías que están al alcance de los posibles compradores o porque tengo la suerte de encontrar sin buscarlos maravillosos libros….no me gusta que me pregunten qué es lo que busco cuando miro libros.     Sé que muchas personas van a los lugares donde expenden libros en busca de uno o más títulos puntuales, no obstante quiero creer que todavía habemos muchas personas que miramos los lomos, las portadas o leemos las reseñas como parte fundamental de la experiencia de leer; que muchos cuentan con la buena fortuna de encontrar siempre libros interesantes y a un precio accesible.   ...