Ir al contenido principal

La declaración (o el derecho a tener derechos)

                                                                           Para Anita; un ser humano cada día de su vida.
Si no se hubiese declarado...habría que declararla. No le pertenece ni la derecha ni a la izquierda, no le pertenece a las religiones ni a los gerentes del sistema capital, le pertenece a las personas. Cada uno de sus derechos respiran por si mismos, eran y serán necesarios ante la ciega soberbia de quienes se embelesan con las mieles del poder...por eso la celebro y la pongo en mis palabras, en mis actos y en mis sueños, porque así como la necesite la ofrezco a quien amo y a quienes recién conozco.

Sus artículos ha ratos nos parecen letra muerta; culpamos y nos quejamos de que el mundo no la respeta; miramos severos desde afuera olvidando que esta como las otras grandes cosas brotan desde más cerca, desde nosotros mismos y el trato para con otros no tan nosotros. Debemos pregonar estos derechos otorgándole el valor que debieron tener siempre las personas independiente de su color, voz o condición, y no siempre lo hacemos.

Esta declaración es una declaración de amor que no resiste objeción alguna. Si alguien actúa en contra de su espíritu, debe ser condenado a la ardua tarea de comprender el valor de estas palabras que no solo el individuo profana sino que algunos estados también atropellan. No puede hablar en su nombre quién gobierna para si mismo o para los poderosos que es lo mismo. Están aquí estas palabras para quienes no ostentan aquel poder por el que algunos se vuelven tan locos.

Cada artículo existe para aquel que no es visto, ni escuchado ni alimentado como se debe, para no olvidarlo en las mezquinas filas donde se compra lo innecesario cuando hay tantos que no compran porque todavía apenas ganan para tener menos de lo necesario. Existen para recordarle al que no tiene ideas propias que nacimos para cuestionar y no para ser borregos, despiertan al dormido y aterrorizan al que impone sus términos por medio de la violencia.

Es una vergüenza que apenas hace sesenta y ocho años nos hayamos puesto de acuerdo en detener lo injusto; tanto miedo, tanta inhumanidad y sin embargo, en tanta cercanía seguimos omitiendo, tolerando el uso y abuso contra una parte importante de la humanidad. Puede ser que algunos piensen que andamos enojados, que somos un poco graves por no unirnos demasiado fácil a la fiesta que pretende ser hoy el vivir. Poco hay de eso...para nosotros esta declaración es mucho más que palabras que se lleva el viento, o el agua o los descuentos. Esta declaración es la última esperanza, el último suspiro que esperamos ofrecer cuando otros ofrezcan el olvido o el silencio.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una historia democrática

  T enía muy claro que la persona por la que votaba muy rara vez ganaba. Entendía demasiado bien que la democracia nunca fue el poder de ningún pueblo y que era más bien el gobierno de los consensos. Aún así fue a votar como siempre. Se levantó temprano, se bañó con agua caliente porque hacía frío y no parecía que fuera día como para descuidarse. Tomó desayuno viendo cómo una vez más los medios de comunicación presentaban una cobertura intencionada de la jornada. No se puede esperar ganar en un país como este; pero igual soñaba. Soñaba como llevándose la contra, intentando aferrarse a aquella última esperanza que sabía que se perdió. Contaba con la tranquilidad de la jornada; no por nada se hablaba tanto de lo desordenado que estaba el país. No por nada la culpa era siempre de los que pensaban distinto. Por eso era, quizás, que hace años que ya no pensaba, únicamente sentía lo que su corazón le decía. Ridículamente, porque sabía muy bien que el corazón no hablaba; que era la conven...

Mercedes Sosa interpreta Atahualpa Yupanqui

  ¡ Vaya combinación...! Las sublimes letras de Atahualpa Yupanqui y la voz, en su mejor momento, de Mercedes Sosa, que interpreta como nadie a su compatriota. Una caudal de voz dulcemente contenido con la finalidad de cantarnos una de las poesías más profundas a la vez que sencillas que el continente americano alguna vez conoció. Doce intimas composiciones que en la voz de Mercedes Sosa se tornan en una dulzura que conmueve a la vez que ínsita a las reflexiones menos esperadas. También hay espacio para las voces de los escasamente escuchados; el folclor que trasciende esas tierras que le vieron nacer. Chacareras, zambas y milongas que conmueven enlazadas a las canciones que tanto dicen en cuanto a palabras e instrumentos. Si de citar algunas de las memorables interpretaciones se trata, soy amigo de destacar Piedra y camino, Guitarra dímelo tú, Los hermanos y Duerme negrito, aunque es importante decir que escuchar el disco completo es un acto de abrazo a si mismos; un abrazo que ab...

Frases XXVIII (Umberto Eco)

 " Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que antes hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Entonces eran rápidamente silenciados, pero ahora tienen el mismo derecho a hablar que un Premio Nobel. Es la invasión de los imbéciles". "El saber no es como la moneda, que se mantiene físicamente intacta incluso a través de los intercambios más infames; se parece más bien a un traje de gran hermosura, que el uso y la ostentación van desgastando". "No son las noticias las que hacen el periódico sino el periódico el que hace las noticias". "Los perdedores, como los autodidactas, tienen siempre conocimientos más vastos que los ganadores. Si quieres ganar tienes que saber una cosa sola y no perder tiempo en saberlas todas; el placer de la erudición está reservado a los perdedores. Cuanto más sabe uno, es que peor le han ido las cosas". "El diablo no es el príncipe de la materia, el diab...