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No odiar también es un privilegio


Tenía guardadas algunas reflexiones sobre "el despertar de Chile" (octubre/2019), otras dedicadas a aquellas feministas que parecieran querer prescindir de "todos" los hombres, y cómo no...acerca de los cincuenta años del golpe de estado, también en Chile; para quién piense que la estrecha franja al sur del mundo es un país aburrido. Son reflexiones poéticas de esas que me encuentro escribiendo en los cuadernos y agendas que me regalan y parecieran no tener un uso definido hasta que, por apuro más que por disposición, termino escribiendo en sus vacías hojas.

Estas son reflexiones reposadas. La primera parte de algunos escritos que buscan. como casi siempre, mostrarme lo más claramente posible quién soy según va pasando el tiempo y van pasando cosas que me impulsan a escribir. Decía que son reflexiones aunque incluí algunos poemas que escribí para este blog. La segunda parte son solamente poemas y están en un libro que pronto será publicado y que llegado ese momento comentaré.

Puedo contar que este libro marcará el inicio de una nueva etapa en mi novel intento de verme más claramente. Será el primero que podrá comprar cualquier persona a través de una librería virtual y estará presente en el stand de ediciones ondemand en la próxima FILSA. Estaré firmando el libro y compartiré con otros autores editores que también estarán presentes en esta nueva estación de un viaje que empezó hace ya varios años. Pueda ser que pronto tenga más novedades que comentar. Por lo pronto les comento  que No odiar también es un privilegio es un compendio de mis puntos de vista acerca de otras varias cosas que fueron surgiendo en el momento en que el país intentó crear una nueva constitución. Se publica ahora que se está intentando crear otra, ya que la anterior fue "rechazada". La que se propone parece representar a la parte del país que anteriormente fue ignorada. Intenta ignorar a aquellos y aquellas que quisieron imponer sus ideas imponiendo las ideas de los que ahora tienen la oportunidad de imponerlas...como verán; parece que la cosa con el odio, por ahora no tiene remedio.

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