Ir al contenido principal

Mujeres (III)

 Tengo tres hermanas hermosas como pocas. Tiene tres tipos de belleza que enorgullecen y alegran mis recuerdos. La mayor es morena, como la tierra que da a luz la fortaleza de los árboles. Es la que habla menos porque también es a quien le importan menos aquellas cosas del intelecto. Sin embargo, lo que le faltó en estudios lo tiene de sobra en coraje y esfuerzo. Es una de las mejores madres que conozco, una gran trabajadora y un ejemplo de superación, honestidad y dignidad.

    La que nació después de mí, heredó parte de la belleza de nuestra mamá. Es bella estéticamente hablando y con el paso de los años, el dolor y las decepciones también el modo de pensar se le ha ido embelleciendo. Le cuesta perseverar en aquello que se propone, sin embargo, no ha sido nunca de las que se dan por vencidas.

    La más pequeña en edad es cómicamente la más grande en estatura; es alta pero inevitable amorosa cuando quiere serlo. Hace reír o hace llorar con la misma facilidad, es inquieta y rosquera, también muy bella y estilizada. Tiene la vida por delante y parece que va por muy buen camino.

    Mis tres hermanas han sido madres y lo han resuelto de maneras muy distintas. Las decisiones que han tomado con respecto a sus hijos e hijas definen sus historias de formas tan distintas como respetables según sus propias decisiones.

    Lo que más admiro de ellas es que siguen siempre adelante por difíciles que sean los
caminos que hayan elegido.

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una historia democrática

  T enía muy claro que la persona por la que votaba muy rara vez ganaba. Entendía demasiado bien que la democracia nunca fue el poder de ningún pueblo y que era más bien el gobierno de los consensos. Aún así fue a votar como siempre. Se levantó temprano, se bañó con agua caliente porque hacía frío y no parecía que fuera día como para descuidarse. Tomó desayuno viendo cómo una vez más los medios de comunicación presentaban una cobertura intencionada de la jornada. No se puede esperar ganar en un país como este; pero igual soñaba. Soñaba como llevándose la contra, intentando aferrarse a aquella última esperanza que sabía que se perdió. Contaba con la tranquilidad de la jornada; no por nada se hablaba tanto de lo desordenado que estaba el país. No por nada la culpa era siempre de los que pensaban distinto. Por eso era, quizás, que hace años que ya no pensaba, únicamente sentía lo que su corazón le decía. Ridículamente, porque sabía muy bien que el corazón no hablaba; que era la conven...

Mercedes Sosa interpreta Atahualpa Yupanqui

  ¡ Vaya combinación...! Las sublimes letras de Atahualpa Yupanqui y la voz, en su mejor momento, de Mercedes Sosa, que interpreta como nadie a su compatriota. Una caudal de voz dulcemente contenido con la finalidad de cantarnos una de las poesías más profundas a la vez que sencillas que el continente americano alguna vez conoció. Doce intimas composiciones que en la voz de Mercedes Sosa se tornan en una dulzura que conmueve a la vez que ínsita a las reflexiones menos esperadas. También hay espacio para las voces de los escasamente escuchados; el folclor que trasciende esas tierras que le vieron nacer. Chacareras, zambas y milongas que conmueven enlazadas a las canciones que tanto dicen en cuanto a palabras e instrumentos. Si de citar algunas de las memorables interpretaciones se trata, soy amigo de destacar Piedra y camino, Guitarra dímelo tú, Los hermanos y Duerme negrito, aunque es importante decir que escuchar el disco completo es un acto de abrazo a si mismos; un abrazo que ab...

Frases XXVIII (Umberto Eco)

 " Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que antes hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Entonces eran rápidamente silenciados, pero ahora tienen el mismo derecho a hablar que un Premio Nobel. Es la invasión de los imbéciles". "El saber no es como la moneda, que se mantiene físicamente intacta incluso a través de los intercambios más infames; se parece más bien a un traje de gran hermosura, que el uso y la ostentación van desgastando". "No son las noticias las que hacen el periódico sino el periódico el que hace las noticias". "Los perdedores, como los autodidactas, tienen siempre conocimientos más vastos que los ganadores. Si quieres ganar tienes que saber una cosa sola y no perder tiempo en saberlas todas; el placer de la erudición está reservado a los perdedores. Cuanto más sabe uno, es que peor le han ido las cosas". "El diablo no es el príncipe de la materia, el diab...