Ir al contenido principal

Corazón, de Edmundo de Amicis


Podría pensarse que soy un ñoño rematado,que ya comenté el Principito y que divagué acerca de mis sueños con libros, y como si todo aquello fuera poco, ahora pretendo comentar el libro Corazón de Edmundo de Amicis.

La idea no es antojadiza ni del todo descartable, al igual que con el cine, he decidido ir escribiendo en orden. En el caso del cine lo haré por orden cronológico y en el caso de los libros, es el relativo orden en que me fueron estremeciendo la sensibilidad. No están en orden de lectura mis comentarios de libros, ni en el orden en que las he visto las películas que comento. Los cito así, sencillamente según los motivos del momento en que escribo alguna entrada.

Pero ya basta de retalias que terminan en bostezos, Hoy voy a comentar acerca de la saludable ñoñería que constituye la lectura de este clásico italiano.

Corazón debe ser por un amplio margen el libro más atingente a la primera enseñanza escolar. Es como seguro ya saben el diario de vida de un niño (escrito por un adulto, como casi siempre) que habla de las experiencias que lo van formando como persona. Quedan las historias que una vez a la semana a los niños el maestro les cuenta. Tanto así, que algunas han tomado vuelo propio como es el caso de la titulada De los Apeninos a los Andes (la historia de Marco, para los que veíamos monitos en los años 80). De esa línea es este bello libro; ejemplar y sentimental, dulce como la memoria de la infancia.
Como diran algunos, libro de lectura obligatoria, amí no me gusta ese termino, yo creo que este es un libro de lectura necesaria.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una historia democrática

  T enía muy claro que la persona por la que votaba muy rara vez ganaba. Entendía demasiado bien que la democracia nunca fue el poder de ningún pueblo y que era más bien el gobierno de los consensos. Aún así fue a votar como siempre. Se levantó temprano, se bañó con agua caliente porque hacía frío y no parecía que fuera día como para descuidarse. Tomó desayuno viendo cómo una vez más los medios de comunicación presentaban una cobertura intencionada de la jornada. No se puede esperar ganar en un país como este; pero igual soñaba. Soñaba como llevándose la contra, intentando aferrarse a aquella última esperanza que sabía que se perdió. Contaba con la tranquilidad de la jornada; no por nada se hablaba tanto de lo desordenado que estaba el país. No por nada la culpa era siempre de los que pensaban distinto. Por eso era, quizás, que hace años que ya no pensaba, únicamente sentía lo que su corazón le decía. Ridículamente, porque sabía muy bien que el corazón no hablaba; que era la conven...

Mercedes Sosa interpreta Atahualpa Yupanqui

  ¡ Vaya combinación...! Las sublimes letras de Atahualpa Yupanqui y la voz, en su mejor momento, de Mercedes Sosa, que interpreta como nadie a su compatriota. Una caudal de voz dulcemente contenido con la finalidad de cantarnos una de las poesías más profundas a la vez que sencillas que el continente americano alguna vez conoció. Doce intimas composiciones que en la voz de Mercedes Sosa se tornan en una dulzura que conmueve a la vez que ínsita a las reflexiones menos esperadas. También hay espacio para las voces de los escasamente escuchados; el folclor que trasciende esas tierras que le vieron nacer. Chacareras, zambas y milongas que conmueven enlazadas a las canciones que tanto dicen en cuanto a palabras e instrumentos. Si de citar algunas de las memorables interpretaciones se trata, soy amigo de destacar Piedra y camino, Guitarra dímelo tú, Los hermanos y Duerme negrito, aunque es importante decir que escuchar el disco completo es un acto de abrazo a si mismos; un abrazo que ab...

Frases XXVIII (Umberto Eco)

 " Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que antes hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Entonces eran rápidamente silenciados, pero ahora tienen el mismo derecho a hablar que un Premio Nobel. Es la invasión de los imbéciles". "El saber no es como la moneda, que se mantiene físicamente intacta incluso a través de los intercambios más infames; se parece más bien a un traje de gran hermosura, que el uso y la ostentación van desgastando". "No son las noticias las que hacen el periódico sino el periódico el que hace las noticias". "Los perdedores, como los autodidactas, tienen siempre conocimientos más vastos que los ganadores. Si quieres ganar tienes que saber una cosa sola y no perder tiempo en saberlas todas; el placer de la erudición está reservado a los perdedores. Cuanto más sabe uno, es que peor le han ido las cosas". "El diablo no es el príncipe de la materia, el diab...