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Eduardo Galeano



Poco de la historia oficial, mucho de las historias del alma, la de los abrazos, las equivocaciones y las certezas. Todas allí, en sus páginas. Magnifico y magnético, cercano e íntimo el hombre es todos nosotros y más.

Hay que ver lo rápido que uno es capaz de leer sus libros; pocas veces la lectura resulta más cómplice y cercana. Las letras hablan sobre  el ayer y el ahora con el sentido que solo adquiere lo necesario.

Los que viven para etiquetar lo archivaran seguro entre cronistas o tal vez lo degraden a simple periodista; pero nosotros sabemos que él es más que eso…es el hermano que anda de viaje pero siempre vuelve, el que cuando regresa sabe cuáles serán las memorias que necesitaremos conocer y conservar.

Nos cuenta con la naturalidad con que le contaron, no son necesarios los adornados salones para escucharlo o leerle; él escribe y nosotros escuchamos o leemos como en antaño algunos contaban y otros respetuosamente escuchaban. Cada libro, cada historia son una tarde nueva, una tarde donde se comprende el porqué de la jornada.

A través de él hablan los nadie y se enriquecen los de siempre. Sin embargo sus palabras cobran vida propia y enriquecen a muchos con algo que alcanza mayor valor del que pueden comprender aquellos que creen que se puede ser rico solo a través del dinero. 

                                                                                                        estamos todavía (2008-2010)

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