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La novela de Genji


Leyendo un libro de artículos de José Donoso, que es uno de los escritores chilenos que me gusta leer, me encontré con que nombraba esta exquisita novela japonesa con la cual se da por iniciada la historia de las novelas en el mundo. ¿Curioso no...? La primera novela de la historia. No tan curioso que la novela fue escrita por una mujer, Murasaki Shikibu, cuya vida misma fue una novela apasionante; pero no tanto como es esta historia del príncipe Genji, que era tan bien parecido como infiel.

El libro es muy largo y por lo general se publica en dos tomos que dividen la historia de Genji, quienes le conocieron y de quienes de ellos y sobre todo, de ellas nacieron, en dos periodos: Esplendor y Catástrofe
Es increíble lo bellamente escrito que está el libro, lo interesante que nos pueden parecer las vidas y el cotilleo de una dinastía japonesa. El merito es todo de la autora que es una referente ineludible para los que serían los grandes novelistas de la historia. Narrativa que se confunde con poesía; y no me refiero a la gran cantidad de haikus (poesía japonesa tradicional) que nos deja sin aliento entre suceso y suceso, me refiero a la manera en que se relacionan los personajes siguiendo las rígidas tradiciones del Japón del siglo XI.

Pero no es que únicamente poesía nos deparé esta obra de innegable valor literario; también mantiene nuestro interés por saber en qué acabarán los líos políticos, los sueños y las culpas de variados personajes, lo mismo interesantes que detestables. Nos ofrece, además, un enorme desafío; estas historias fueron pensadas para entretener a la corte japonesa, no es literatura fácil de seguir pues estamos hablando de una cultura todavía muy ajena a nuestros usos sociales; pero no cabe la menor duda que una vez "logrado" el desafío (terminar de leer la novela) la agradable sensación de haberse otorgado un placer y una oportunidad sólo comparable con la lectura de otros libros que no siendo fáciles de leer también son experiencias que definen la vida de quienes los han podido leer.

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