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Letras de dos mundos (I)

...Por donde pasaban quedaba arrasada la tierra... Pero a los bárbaros se les caían de las botas, de las barbas, de los yelmos, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes... el idioma. Salimos perdiendo... Salimos ganando... Se llevaron el oro y nos dejaron el oro... Se lo llevaron todo y nos dejaron todo... Nos dejaron las palabras.

Pablo Neruda; "Confieso que he vivido"


Una vez más la disyuntiva acerca de celebrar o no celebrar el haber sido descubiertos y conquistados por los españoles. Descubrimiento de América, encuentro de dos mundos, el día de la raza…muy poco importa a esta altura. No es posible diferenciar a un corrupto del viejo mundo de otro del nuevo mundo puesto que hoy ambos visten la insolente corbata que roba y que engaña a los postergados del mundo, sean estos pueblos originarios o habitantes de los suburbios.

Pero algo hay que nos hermana más allá de cualquier consideración anti conquista; y esas son las letras. Tanto en España como en América se han fraguado libros que gozan del respeto y la admiración de los lectores habitates de ambos mundos y hoy, con el afan de darle un nuevo sentido a las tan necesarias reflexiones me permitiré comentar seis libros que debiesen ser leídos más allá de como un ejercicio intelectual; como puentes que nos permiten comprender porque razón al final del día seguiremos preguntandonos si ganamos o perdimos al encontarnos hace 518 años.

El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha (España; 1605-1615)
Puede ser que alguien aún lo asocie a aquellas interminables lecturas a las que nos sometieron los maestros de la secundaria. Sin embargo el Quijote no debe ser por ningún motivo sentenciado a tan injustificada condena. Si hay algo que aquellos que si lo terminaron de leer no pueden negar, es que se entretuvieron bastante. Este libro merece hasta el más mínimo elogio que de él se haya escrito.

Es belleza e inspiración más allá del tedio o el cansancio; idealismo y poesía anti cursilería y anti conformismo, pasión por la vida y por la justicia; farsa que ni así misma se tiene por sagrada. Se dice que fue escrita para satirizar las novelas de caballería tan del gusto de los que presumían de cultos por aquella época, pero no cabe duda que va mucho más allá de lo que en una primera lectura parece. Es una critica mordaz al modo de vida, a la hipocresía medieval que incluso hoy es posible ver en muchos de nuestros pueblos.
Vale entonces la pregunta ¿por qué no enloquecer antes que resignarse...? Es este libro de Miguel de Cervantes una obra imperecedera, un libro que todo el que se precie de tener alguna vez libres pensamientos debiera leer y no porque sea señal de cultura leer un libro que la humanidad toda conoce, sino porque no leerlo es una muestra clara de que no nos hemos dado el tiempo a nosotros mismos de hacer una locura que tras terminarla nos parecerá de lo más bella.

Popol Vuh (Centro América; 1701)
La Biblia de los mayas k'iche's le llaman; la verdad que su traducción de la frase al castellano lo dice ya de por si todo "Libro de la Comunidad". Es un conjunto de leyendas del pueblo quiché (Guatemala y Honduras); narra en su primera parte la visión de esta cultura precolombina de un mundo mágico para luego explayarse acerca de las características de una cultura que inevitablemente sería aplastada por los conquistadores. 
Se discute bastante a cerca del origen de estos textos, en realidad a nadie le consta que sean textos milenarios y se piensa que es obra de sacerdotes españoles que buscaban acercar su fe a los indígenas quiché y decidieron incorporar parte de su identidad al proceso de evangelización. Esta versión no desmerece en ningún modo la importancia de este libro; sería en el mejor de los casos un primer acercamiento europeo de reconocimiento y respeto ante lo que contaban las voces de los primeros habitantes de América.
Las leyendas son bellas y muchas veces mucho más humanistas que las propuestas en el génesis de la Biblia europea. Muchas obras más contemporánea encuentran un punto de partida en esta obra que es antigua tanto como reveladoramente poética en sus descripciones y definiciones de los motivos divinos y humanos.
Puede ser que estos relatos estén basados en relatos o códices más antiguos aún que lo que conocemos como era cristiana y que hayan cobrado una nueva y justa vida valiéndose de los símbolos gráficos del nuevo mundo para recordarnos que el misterio habita en las almas de los hombres. Debiese leerse al menos para dar una mirada al mundo que era antes de lo que conocemos y consideramos como mundo o tal vez para confirmar que hay algo que nos une más allá de nuestras diferencias culturales desde el comienzo de los tiempos.

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