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Volver al sur

Volver al sur es volver al comienzo. El verde poco a poco lo colma todo, la humedad despierta sentidos que parecían muertos. El cielo se abre inmenso, más aún cuando es de noche y en él puedes depositar tus sueños y también , lo mejor de tus recuerdos. Aunque estés rodeado de gente en el sur puedes encontrar aquella parte de ti que no veías hace tiempo. Poco a poco los árboles van devorando el pavimento y entre lo verde, puedes si quieres asomarte al mar.

Sigo creyendo que si no eres capaz de poner todo lo que necesitas en una sola mochila debes revisar tu apego a las cosas materiales; por eso me subí a un auto de madrugada para iniciar el camino. En este viaje dos soles me acompañaban...ellas saben de travesías; han hecho el viaje incluso antes de mi, sin embargo, cada día tiene su razón de ser y en este ir, el desafío era encontrar en una de ellas algo grande, una valentía que siempre supe que existía. Fuimos haciendo paradas en distintos sitios; algunos muy conocidos y otros no tanto.

Cuando se trata de viajar; en la medida que te alejas de las ciudades te acercas a las personas. Mientras más te alejas, más te acercas. Te reciben como si te conocieran desde siempre, te facilitan ser valiente y te ofrecen a veces mucho más de lo que eres capaz de agradecer. Viajar debiese alejarte de tus miedos y tus prejuicios, curtirte para cuando debas volver; llenarte los ojos de colores, como antes escribí. Debes viajar recolectando aromas que al volver, por ocupado que estés, al momento en que absolutamente libre sentiste el viento en tu cara te devuelvan. El sur es eso y mucho más.

Es iglesias muy antiguas, plazas en cada parada, personas que reconocen tu procedencia con solo escuchar tu forma de hablar. Puertas abiertas, agua muy helada, fiestas costumbristas donde compartir lo que se come y se bebe es abundante como abundante vuelven a ser las estrellas en el cielo. Recuerdo cuando algo de estos caminos los recorrí solo, ahora los vuelvo a recorrer en compañía. El ayer no necesita ser mejor que el hoy si sabemos apreciar cada momento...agradecer, disfrutar, buscar las instancias de ser feliz y compartir esa felicidad.


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