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The Sandman

Una profunda y bella manera de apartarse del mundo de los cómics de superhéroes es sentarse a leer los diez tomos recopilatorios y el especial "Cazadores de Sueños" de The Sandman, la hasta ahora, mayor obra del guionista Neil Gaiman. Arrebatadores libros en los que participaron variados ilustradores entre los que destaca el trabajo de las portadas a cargo de Dave McKean

Esta es una de las colecciones más famosas para los lectores de novelas gráficas y a pesar de que en un comienzo, al menos para mí, fue un tanto frustrante la relación que establecí entre la portada y los dibujos que se pueden encontrar al interior de "Preludios y Nocturnos" (obra de Sam Kieth, Mike Dringenberg y Malcon Lones III) muy pronto me vi totalmente envuelto en la trama que nos habla de lo que sucedió con Morfeo, el rey del sueño, cuando fue capturado por error por un grupo de ocultistas y leí, debo confesar, con vergonzoso placer todo cuánto este Eterno tuvo que hacer para recuperar los objetos que son la razón de ser de su poder.


Los otros libros: "La Casa de Muñecas", " País de Sueños" (que contiene "Sueño de una noche de verano", obra muy premiada y con más que justa razón), "Estación de Nieblas",  "Un Juego de Ti", "Fabulas y Reflejos", "Vidas Breves", "El Fin de los Mundos", "Las Benévolas" y "El Velatorio" no hicieron otra cosa que incrementar mi fascinación. Eso en lo que respecta a la serie regular, pero como antes escribí, hay un punto en que los lectores exigieron más historias y surgieron especiales que se pueden encontrar en otros tomos; entre los que confieso, me enamoró "Cazadores de Sueños", con dibujos de Yoshitaka Amano y P. Craig Russell.

Las claras influencias literarias de su autor, la gran variedad de artistas involucrados a lo largo de los años que duró la colección  y lo trascendental que resultaron ser para todas las obras por venir, tanto los guiones, como los dibujos y los entintados que dieron vida a una saga cargadas de personajes inolvidables; solo con quedarnos con la familia de Morfeo (también conocido como Sueño): Destino, Muerte, Deseo, Desespero, Delirio y Destrucción tenemos un grupo de personajes cuando menos magnético. También son arte en sí mismos los rótulos de Tod Klein los cuales hacen delicioso leer los extensos textos explicatorios tan necesarios para comprender las profundidades de los personajes.


En síntesis; otra de aquellas obras que prueban que las revistas con viñetas hace mucho rato que no son ni serán cosa de niños o mentes limitadas. Esta es una obra adulta en toda regla, una inspiración y arte en todo lo que la palabra vale. 

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