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Hemingway

    

Es extraña la sensación que tuve una vez que termine de ver esta miniserie-documental sobre uno de los escritores "más macho" de todos los tiempos. Extraña la pena que sentí al final por uno de los autores más entretenidos que he tenido la oportunidad de leer. Fascinante la contextualización de cada una de sus grandes obras e inspiradora su lucha en contra de un destino, que en su caso, parecía manifiesto.

Tras largos y magnéticos 360 minutos divididos en tres episodios, el admirador más acerrimo tanto como el lector casual con un mínimo de curiosidad acerca de los entretelones ocultos detrás de las obras de artes capitales de la cultura occidental, podrá considerar el tiempo dedicado a esta exhaustiva biografía de Ernest Hemingway como un tiempo ganado. Una vez visto el primer capitulo, se vuelve una imperiosa necesidad ver los otros dos.

Ken Burns (una vez más) y Lynn Novick dirigen un material atesorable y definitivo, la música de David Cieri es inmersiva a la vez que oportuna, las declaraciones y reflexiones de expertos (as) entrevistados (as) dignas de la construcción de un mito humanizado en tiempos en que la revisión de los grandes mitos (iconos) de la cultura poco aporta a la valoración del aporte cultural o artístico de los creadores señalados por una cultura que parece más preocupada de la cancelación que de la compleja relación que innegablemente existe entre la genialidad y la controversia.

En resumen...un estudio de lo contradictoria que es la condición humana, una crónica de como lo que hoy es considerado como aberrante en otro tiempo y contexto era visto como algo normal. El lento desmoronamiento del hombre devorado por el escritor. La historia de un alcohólico sin remedio, un mantenido y un oportunista que se convirtió en uno de los rostros más reconocidos del siglo XX y un referente para no pocos que pensaron que la vida del escritor superventas era un permanente viajar por lugares paradisíacos o estadías en el infierno. De lo mejor que he podido ver en el último tiempo.

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