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No hay perdón para el olvido

Me gustan los juegos de palabra, siempre me han gustado. Me gustan el parafraseo que busca construir y aportarle humanidad a una existencia que, para no pocas personas, se ha estado volviendo un tanto agresiva que desmemoriada. Cuando escribí el libro anterior (No odiar también es un privilegio) no quería que en la reflexión se me interpusieran las emociones más primitivas. Rehuí escribir guiado por la desazón o sobreponiendo las emociones personales a las colectivas. Pasaron muchas cosas en el país entre 2019 y 2023. Había escrito antes acerca de aquellas cosas, también necesitaba escribir cosas nuevas...entonces reuní algunos poemas que había publicado antes, los acompañé de otros que necesité escribir ahora y publique, tarde como es mi costumbre, este libro de poemas que les presento.

No hay perdón para el olvido es un libro corto pero necesitaba compartirlo. Vienen a ser como un complemento del libro anterior llevando la mirada bastante más atrás. Cincuenta años atrás. Yo no había nacido todavía pero una parte de mí era y sufría. Cuarenta años, o tal vez algunos menos, atrás se cometieron injusticias que aún no tienen la retribución que deberían para con sus victimas o las familias de esas victimas que se han tenido que resignar a sobrevivir en un país con graves problemas de memoria. En algo así como diez días todas estas cosas dieron vueltas en mi cabeza y terminaron en un librito más digno de ser ofrecido con humildad que vendido con consignas de odio. ¿De qué puede servir el odio que lleva a las personas a olvidar que el que piensa distinto también es persona?

Este libro fue publicado a fines del año pasado. Fue un regalo anticipado a este año de la alegría en que seré yo el que tenga cincuenta años y la necesidad de compartir nuevos escritos que he ido guardando con el fin de no olvidar para poder amar con mayor claridad. Espero que quienes lo lean puedan compartir conmigo una parte de ese amor que no es precisamente color rosa. Que lo compartan y se den la oportunidad de revisar aquellos olvidos u odios que puede ser que tengan pendiente perdonar.

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