C uando terminé de ver la sustancia quedé paralizado. Los últimos minutos son "con todo". Como si la historia se hubiese contenido (y eso que durante los anteriores minutos, de los dos horas veinte que dura la película, no se está nunca realmente cómodo viéndola). Se acostumbra a decir que propuestas como ésta o las amas o las odias; lo curioso es que existan y todavía sea tan normal que las mujeres sientan que "se arruinan" en la medida que van cumpliendo años. Una versión mejorada de ti misma; como si lo que se es no pudiese ser mejor de lo que antes se fue. Demi Moore deja la piel (irónico tomando en cuenta el contexto de la película) en el personaje Elizabeth Sparkle; Margaret Qualley logra que Sue resulte irritable. Dos versiones de una misma mujer...es probable que todos tengamos, al menos dos versiones y que esas dos versiones se peleen y quien pierda siempre se uno mismo. La sustancia lo expone de manera horrendamente divertida. Puede ser que esta película, ...