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Siete Ocasiones (1925)



Buster Keaton no logró nunca el enorme reconocimiento del que gozó Charles Chaplin, sin embargo es innegable su aporte y genialidad en el concierto del cine mudo. Siete Ocasiones es sin duda una gloriosa muestra de su singular modo de expresar el arte de la risa. Es en síntesis una seguidilla de chistes cinematográficos unidos por un argumento delirante; el personaje de Keaton está agobiado por las deudas, él y su socio reciben la noticia de una herencia que solo puede hacerse efectiva si se casa a las siete de la tarde el día en que el cumple veintisiete años. Somos testigos entonces de hilarantes malabares por lograrlo por parte de los socios y un oficial civil.
Esta película refleja para mi gusto el estilo sin par de Buster Keaton; el característico rostro que no se inmuta ante nada, escenas saturadas de movimientos acrobáticos, la lucha persistente contra la adversidad y el humor con intenciones y criticas a los usos sociales de la época.

Memorable es la secuencia del conveniente novio huyendo de una multitud de novias enfervorizadas a lo largo de distintos paisajes o la huida de una rodada de cientos de rocas a la orilla de un cerro. Es sin duda de lo mejor en el catalogo del cine mudo, una película imperdible y una fabulosa oportunidad para conocer el cine de uno de los grandes de todos los tiempos. 



          Vea la película:          http://www.youtube.com/watch?v=zTwfCyWKYYc

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