Ir al contenido principal

La extraña


No siempre se sabe de donde es que finalmente vienen ciertas personas; a mí no es mucho lo que eso me importa pero en el caso de la extraña me causaba una innegable inquietud. No sabíamos de dónde venía ni hacia dónde había partido tras su breve paso por el pueblo pequeño.
Ella sabía hacer que las personas se sintieran bien y para ello no recurría a enigmas ni confusas teorías teocéntricas, simplemente era ella misma; tan jovial, tan sabia, tan amiga y relajada como si desde siempre nos conociera.
Su estadía fue un veranito de san Juan, un tiempo para sentir más que decir, la mayoría de las personas del pueblo ni siquiera notaron su paso pues ya he dicho que fue fugaz. No recuerdo su nombre pero si recuerdo que pasaba la mayor parte del tiempo escuchando le que le quisiesen contar.
Era sabia con los niños y no tenía miedo de parecerse a ellos, reía claramente y miraba a las personas serenamente no guardaba secretos y siempre esperaba que alguien tuviese ganas de pasar por su casa. Siempre había un jarro con jugo de frutas en su mesa, pastelillos y música en el tocadiscos que ofrendaba paz hasta al más iracundo.
Era extraña, no cabe duda. Un día se fue sin despedirse de nadie y puede ser que nadie la extrañe porque nunca se hizo notar. Sin embargo sé que las cosas no son como antes de su llegada. Ella parecía una brisa…pasaba y a penas dejaba huella; pero las hojas que habían sido movidas del camino tras su paso eran la prueba innegable que había estado aquí un día.       

Comentarios

  1. ¿Por qué encontrar extraña a una persona que se nos parece tanto? Tal vez ella fue la voz y las palabras que nadie quiso escuchar y por eso caro tuvo que pagar, pero eso a nadie le importó porque no les tocaba aninguno de ellos. Esa extraña tenía tanto que entregar, tantas vivencias que todo lo tenía a flor de piel y también lograba sonreir y hasta reir aún cuando su alma sangraba por alguna traición. Un amigo,de ese mismo pueblo pequeño, un día le dijo que no le entendía esos cambios de ánimos,un día lloraba y al momento siguiente ya sonreía. Lo que ese amigo nunca entendió que era necesario reir para curar y para "respetar" a los que estaban a su alrededor que ya no recordaban cuánto tiempo tuvieron que callar para salvaguardar el sustento diario.Es verdad esa extraña pasó pero su aroma dejó.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para mi la palabra extraña no es una mala palabra. Es el enigma, el deseo de conocer, de experimentar y de amar cuando todos son cautos.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Una historia democrática

  T enía muy claro que la persona por la que votaba muy rara vez ganaba. Entendía demasiado bien que la democracia nunca fue el poder de ningún pueblo y que era más bien el gobierno de los consensos. Aún así fue a votar como siempre. Se levantó temprano, se bañó con agua caliente porque hacía frío y no parecía que fuera día como para descuidarse. Tomó desayuno viendo cómo una vez más los medios de comunicación presentaban una cobertura intencionada de la jornada. No se puede esperar ganar en un país como este; pero igual soñaba. Soñaba como llevándose la contra, intentando aferrarse a aquella última esperanza que sabía que se perdió. Contaba con la tranquilidad de la jornada; no por nada se hablaba tanto de lo desordenado que estaba el país. No por nada la culpa era siempre de los que pensaban distinto. Por eso era, quizás, que hace años que ya no pensaba, únicamente sentía lo que su corazón le decía. Ridículamente, porque sabía muy bien que el corazón no hablaba; que era la conven...

Mercedes Sosa interpreta Atahualpa Yupanqui

  ¡ Vaya combinación...! Las sublimes letras de Atahualpa Yupanqui y la voz, en su mejor momento, de Mercedes Sosa, que interpreta como nadie a su compatriota. Una caudal de voz dulcemente contenido con la finalidad de cantarnos una de las poesías más profundas a la vez que sencillas que el continente americano alguna vez conoció. Doce intimas composiciones que en la voz de Mercedes Sosa se tornan en una dulzura que conmueve a la vez que ínsita a las reflexiones menos esperadas. También hay espacio para las voces de los escasamente escuchados; el folclor que trasciende esas tierras que le vieron nacer. Chacareras, zambas y milongas que conmueven enlazadas a las canciones que tanto dicen en cuanto a palabras e instrumentos. Si de citar algunas de las memorables interpretaciones se trata, soy amigo de destacar Piedra y camino, Guitarra dímelo tú, Los hermanos y Duerme negrito, aunque es importante decir que escuchar el disco completo es un acto de abrazo a si mismos; un abrazo que ab...

Frases XXVIII (Umberto Eco)

 " Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que antes hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Entonces eran rápidamente silenciados, pero ahora tienen el mismo derecho a hablar que un Premio Nobel. Es la invasión de los imbéciles". "El saber no es como la moneda, que se mantiene físicamente intacta incluso a través de los intercambios más infames; se parece más bien a un traje de gran hermosura, que el uso y la ostentación van desgastando". "No son las noticias las que hacen el periódico sino el periódico el que hace las noticias". "Los perdedores, como los autodidactas, tienen siempre conocimientos más vastos que los ganadores. Si quieres ganar tienes que saber una cosa sola y no perder tiempo en saberlas todas; el placer de la erudición está reservado a los perdedores. Cuanto más sabe uno, es que peor le han ido las cosas". "El diablo no es el príncipe de la materia, el diab...