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A veces no me dan ganas de escribir


Cada vez vengo menos por aquí. No es por falta de interés, ni por falta de tiempo. Solo vengo poco. Está pasando tanto y yo mirando; no me salen palabras y sin embargo los ojos...los ojos cada vez más abiertos. El oído atento como nunca y el corazón, el corazón confundido porque aunque soy fuerte no presumo de invencible.


He estado mirando y escuchando a algunos hombres viejos. Creo que busco lo que ayer encontraba en ellos y ya no encuentro. Miro el rostro de antiguas mujeres que de tanto disimular su transitar la vida sonríen con un sutil desvío en la boca. Las personas ya no temen al no saber. Estos días son benignos para con todos. Como nunca y más que nunca podemos ser...basta con dejar ser a todos los demás.

Ya pocos hablan de cambiar al mundo; debe ser porque en estos tiempos es del conocimiento público que el mundo en estos últimos años ha cambiado a muchos y muy pocos han logrado cambiar algo cuando están molestos. Las personas se adaptan o enloquecen. Cada vez es más difícil mantener un sano juicio. Algunos confunden las cosas. Puede ser que no saber después de todo no sea algo tan terrible.

Tal vez vengo poco porque me toma más tiempo del esperado el tratar de comprender. Escuchar para entender porque al parecer yo soy el equivocado. Para que las demandas si desde siempre las cosas han sido igual...gobierne quien gobierne hay que trabajar. Todo se ha politizado...¿y qué hay de lo que cada uno de nosotros cree o piensa? Yo no pienso, no escribo ni vivo políticamente. yo solo quiero vivir tranquilo y no puedo estarlo mientras las injusticias nos parezcan necesarias, mientras los niños sean tratados como delincuentes, mientras los que ignoran insultan, temen o desprecian a quienes con a penas un poco de saber se atreven a ser distintos.


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