Otro año que se cumple o tal vez otro año por cumplir. Hace mucho rato que comparto y aún queda tanto por compartir. Nunca pensé que tantas personas leerían lo que escribo. Este año traerá importantes novedades en el blog. Ahora, la especialidad de la casa un regalo que quiero compartir con todos aquellos que todavía quieran hacer este extraño camino.
Todos somos hombres y mujeres de ninguna parte cuando descuidamos los que son nuestros proyectos, cuando nos negamos a ver, escuchar y sobre todo a valorar todo cuanto tenemos por vivir. La vida es un bello regalo. Un regalo que hemos tenido siempre al alcance y sin embargo dejamos que se nos vaya ocupados de tantos asuntos que no valen la pena.
T enía muy claro que la persona por la que votaba muy rara vez ganaba. Entendía demasiado bien que la democracia nunca fue el poder de ningún pueblo y que era más bien el gobierno de los consensos. Aún así fue a votar como siempre. Se levantó temprano, se bañó con agua caliente porque hacía frío y no parecía que fuera día como para descuidarse. Tomó desayuno viendo cómo una vez más los medios de comunicación presentaban una cobertura intencionada de la jornada. No se puede esperar ganar en un país como este; pero igual soñaba. Soñaba como llevándose la contra, intentando aferrarse a aquella última esperanza que sabía que se perdió. Contaba con la tranquilidad de la jornada; no por nada se hablaba tanto de lo desordenado que estaba el país. No por nada la culpa era siempre de los que pensaban distinto. Por eso era, quizás, que hace años que ya no pensaba, únicamente sentía lo que su corazón le decía. Ridículamente, porque sabía muy bien que el corazón no hablaba; que era la conven...
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