Ir al contenido principal

Nosotros los de entonces

Y después de tantos años qué... ¿nosotros los de entonces ya no somos los mismos?

No somos, definitivamente no. No hablo de los renovados ni de los que de tanto dolor no podrán sentir otra cosa jamás. Hablo de los oportunos que piden perdón, de los que callando hasta ayer hoy quieren tanto hablar.

No somos los de antes; está muy claro...ni más malos ni más buenos; solo distintos. Otros son los intereses y otros son los sueños. 
Recurrimos a los nombres del pasado por pura nostalgia porque ni los actos ni los tiempos nos permiten si quiera acercarnos a su ejemplo.

Otra vez es primavera y el sol alumbra en todas partes y no todos se entibian. Sigue soplando a veces una brisa que a no todos da paz y un ventarrón que a algunos ni siquiera los despeina... ¿y que podemos decir al respecto?; somos extraños no cabe duda y todos caminamos por las mismas avenidas.

Algunos no encontraran lo que hace tanto tiempo andan buscando porque, si lo encontraran algo grande se desarmaría. Hemos construido sobre arena y poco a poco nos estamos hundiendo. Muchos no lo notan y sin embargo es innegable que poco a poco el peso de nuestros actos nos está arrastrando.

La tierra nos llama con una voz que de tan antigua ya no comprendemos; mil cosas sin valor nos han hecho perder el tiempo. Que alegría han de sentir aquellos que entienden que tarde o temprano nuestra historia dejara de ser nuestra para ser la de los que nos conocieron.

La pregunta será no cabe duda qué recordaran que hicimos cuando hablar era difícil y actuar un imposible.  

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una historia democrática

  T enía muy claro que la persona por la que votaba muy rara vez ganaba. Entendía demasiado bien que la democracia nunca fue el poder de ningún pueblo y que era más bien el gobierno de los consensos. Aún así fue a votar como siempre. Se levantó temprano, se bañó con agua caliente porque hacía frío y no parecía que fuera día como para descuidarse. Tomó desayuno viendo cómo una vez más los medios de comunicación presentaban una cobertura intencionada de la jornada. No se puede esperar ganar en un país como este; pero igual soñaba. Soñaba como llevándose la contra, intentando aferrarse a aquella última esperanza que sabía que se perdió. Contaba con la tranquilidad de la jornada; no por nada se hablaba tanto de lo desordenado que estaba el país. No por nada la culpa era siempre de los que pensaban distinto. Por eso era, quizás, que hace años que ya no pensaba, únicamente sentía lo que su corazón le decía. Ridículamente, porque sabía muy bien que el corazón no hablaba; que era la conven...

Mercedes Sosa interpreta Atahualpa Yupanqui

  ¡ Vaya combinación...! Las sublimes letras de Atahualpa Yupanqui y la voz, en su mejor momento, de Mercedes Sosa, que interpreta como nadie a su compatriota. Una caudal de voz dulcemente contenido con la finalidad de cantarnos una de las poesías más profundas a la vez que sencillas que el continente americano alguna vez conoció. Doce intimas composiciones que en la voz de Mercedes Sosa se tornan en una dulzura que conmueve a la vez que ínsita a las reflexiones menos esperadas. También hay espacio para las voces de los escasamente escuchados; el folclor que trasciende esas tierras que le vieron nacer. Chacareras, zambas y milongas que conmueven enlazadas a las canciones que tanto dicen en cuanto a palabras e instrumentos. Si de citar algunas de las memorables interpretaciones se trata, soy amigo de destacar Piedra y camino, Guitarra dímelo tú, Los hermanos y Duerme negrito, aunque es importante decir que escuchar el disco completo es un acto de abrazo a si mismos; un abrazo que ab...

Frases XXVIII (Umberto Eco)

 " Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que antes hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Entonces eran rápidamente silenciados, pero ahora tienen el mismo derecho a hablar que un Premio Nobel. Es la invasión de los imbéciles". "El saber no es como la moneda, que se mantiene físicamente intacta incluso a través de los intercambios más infames; se parece más bien a un traje de gran hermosura, que el uso y la ostentación van desgastando". "No son las noticias las que hacen el periódico sino el periódico el que hace las noticias". "Los perdedores, como los autodidactas, tienen siempre conocimientos más vastos que los ganadores. Si quieres ganar tienes que saber una cosa sola y no perder tiempo en saberlas todas; el placer de la erudición está reservado a los perdedores. Cuanto más sabe uno, es que peor le han ido las cosas". "El diablo no es el príncipe de la materia, el diab...