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Salvador Allende Gossens (II)

04 de Septiembre de 1970

Por qué si su gobierno termino hace cuarenta años todavía hay quienes brindamos por él. Porque para alguno ese día 04 de 1970  sigue siendo el comienzo de algo más hermoso que una simple primavera. La revolución a la chilena que no se niega como otros niegan hoy su pasada devoción por los uniformes. El inicio de una fiesta que duro apenas mil días y cuyos ecos vuelven a retumbar en los oídos de los que en cuarenta años no quisieron escuchar.

Aquel 04 de Septiembre no fue si no el inicio de un Septiembre que de los antiguos Septiembres nos alejó. La cueca se puede bailar desde aquel día como el alma la sienta; la leche, aunque sea medio litro, es algo que todos los niños precisan, la educación no debe ni  estará nunca más en manos de la iglesia y los humillados de la patria aunque fuera solo por mil días fueron el alma de la fiesta. Entonces se expandió el pánico; los bancos se vaciaron; los que ostentaron el poder huyeron ante lo jamás imaginado: el poder era de los postergados.

Era de esperar que el odio se encontrara en las calles enfrentando a hermano con hermano; que los que nunca tuvieron nada que no fuera promesas poco supiesen hacer con el poder que se les otorgaba; era de esperar que el último político decente pagara un alto costo, que enterraran la carne y las conservas para que la gente no hallara nada en las góndolas. Hubieron filas interminables, hubo desorden...pero la democracia que siempre les había acomodado ya no los acompañó.

Este fue solo el comienzo de tanto que hoy los que no querían saber tendrán que aprender. Hoy el dolor nos llegará a todos y los que lo conocieron desde siempre seguramente elegirán el silencio cuando los que callaron querrán hablar, los que ocultaron tendrán que confesar y los que mintieron tendrán que mirarse después de tanto tiempo con su propia verdad. Todo ello ajeno al único que hizo de la dignidad un idioma que pocos saben desde entonces hablar.

En la foto brinda con la que fue su nana; a partir de ese cuatro de Septiembre; una compañera más y así fue para siempre...hay quienes cosas como éstas no las podrán entender jamás. 

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