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Vivir (1952)

Si alguien debe confesar que esta película le sorprendió, ese debo ser yo; no es que no confiara en la capacidad de Akira Kurosawa de dirigir un drama (este director japones es inmensamente conocido por sus películas de samurais) es más bien el desarrollo de la historia y cómo no, la soberbia interpretación que brinda Takashi Shimura en la piel del desahuciado protagonista de esta historia.

Kanji Watanabe (Shimura) es un viejo funcionario del servicio público que en más de treinta años lo único que puede presumir es de no haber faltado nunca a su trabajo. Su vida ha sido de lo más monótona hasta el día en que se entera que tiene cáncer. Entonces, enfrentado al desolador hecho de que no es capaz de recordar nada maravilloso de lo que ha sido su existencia, decide darle sentido a sus últimos días.

Ve a tanta gente que le ha rodeado a lo largo de los años con nuevos ojos y hace de la construcción de un parque su última razón de vida. Nunca había vivido tanto como ahora que está muriendo y está ahí la fortaleza de un filme que es considerado una obra maestra del cine mundial; el enfermo funcionario alcanza la noción de que se puede vivir cuando realmente haces algo por los otros, morir no es una tragedia si realmente has vivido; por eso el titulo de la película.

Puede ser que resulte un tanto larga para aquellos que precisan un cine más ágil, pero es una joya incalculable para aquellos que ven la vida pausadamente. Un regalo para quienes no necesitan recibir noticias terribles para saber que no han vivido. A pesar de ser un drama es una cátedra acerca de la felicidad.


Bueno y como no puede ser de otra forma; aquí les dejo boletos para la función:

http://es.gloria.tv/?media=314194

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