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Watchmen

Dentro de la historia del cómic esta es una cumbre. una cumbre nada fácil de superar a pesar de las variados intentos. Un libro perteneciente al escritor Alan Moore, al dibujante Dave Gibson  y al colorista John Higgins que da un tratamiento descarnado a la historia norteamericana de fines del siglo XX a través de una realidad alternativa si se quiere pero profundamente critica de algunos aspectos que para el común de los mortales sería impensado encontrar en una "revista de monitos".

Todos los superhéroes o justicieros que poblaron la extraña fauna de la sociedad norteamericana desde los años 30 a los años 60 ya no son bienvistos; ahora es un delito ocultarse tras máscaras y por disposición legal, todo aquel que haya servido como paladín debe estar registrado y cesar en sus actividades. Es una década de los ochenta alternativa, una donde Estados Unidos ganó la guerra de Vietnam gracias a la ayuda del doctor Manhattan (un superhéroe literalmente atómico). Richard Nixón ha sido reelegido hasta la saciedad de una sociedad que se ve así misma como corrompida.

Debido a una serie de misteriosos asesinatos cuyas victimas son antiguos paladines de la justicia; algunos vigilantes (como se les conoció en español) deben volver al ruedo para descubrir un plan inesperado.

Mención a parte merece Rorschac quién es el único ex paladín que nunca se a resignado a aceptar el mundo que le ofrecen.

La serie original  está conformada por doce capítulos que hoy en día se pueden encontrar reunidos en un solo tomo digno de su precio. Esta es la literatura misma de un mundo que comenzó a cambiar a partir de la segunda mitad del siglo XX. Una lectura imperdible para aquellos que no se han estancado a los cambios culturales a los que nos invita un arte que no se estanca ni conoce de límites.  

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