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Historia Universal de la Infamia

 Cada una de las veces que he leído este libro, que debiese ser más largo...por su pretencioso titulo, me quedo con una sensación de bienestar extraña. Es el primer libro de ficción de Jorge Luis Borges (los anteriores eran poemarios y ensayos varios). Tenía el hombre, por entonces, treinta y seis años; era el 1935 y ponerse a escribir acerca de trúhanes, piratas y sinvergüenzas, que habían sido reales por lo que son reinventados en lo que respecta a hechos y fechas, parece no tener el encanto que podría esperarse, pero lo tiene. La lectura es rápida porque los relatos son breves pero la sensación que queda tras terminar cada uno de ellos es difícil de explicar. En el año 1954 Borges se declaro un tanto distanciado de esta obra que le parecía algo así como un pecado de juventud. Una juventud adelantada, por cierto. La juventud de un lector que ya a esas alturas era evidente que leía y leía mucho.

La primera parte tiene ocho cuentos inspirados en infames reales: Un falso predicador y asesino, un impostor, una pirata china, Un gánster, Billy el niño antes de ser Billy The Kid, un maestro de ceremonias japonés, un profeta enmascarado y su más que celebre Hombre de la esquina rosada en donde los personajes son ficticios pero nos envuelven en un mundo de marginales que terminan por convertirse en un extraño contraste para los anteriores infames, sin duda universales. La segunda parte son cuentos mucho más cortos aún: un teólogo, un tirano, un hombre en busca de un sueño, un brujo y un hechicero. no se puede objetar el ramillete y lo interesante que parece, aún sin conocer mayores detalles de sus historias. En la versión de 1954 se agregaron una nueva introducción y tres nuevos relatos, de los cuales dos fueron sacados en las ediciones a partir del año 1960. Nada se perdió pues fueron incluidos en otro libro que puede ser que alguna vez comente.

Hay quienes leen para evadirse, para viajar, para abstraerse de la esclavitud de lo cotidiano y libros como estos estarán siempre en el pináculo de las obras maestras en este tipo de literatura. No es, en modo alguno, el mejor libro del enorme autor argentino pero entretiene...acompaña y regala una que otra sonrisa inesperada. Una recomendación que no acepta rechazo alguno por parte de quienes tengan la ventura de recibirla.     

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