Ir al contenido principal

La escritura (VI)

Muchos, pero muchos años después de escribir mis primeros cuatro libros quise compartirlos con muchas personas que querían tener libros míos. Prosas de barro, Tristología, Los Versos del Guerrillero y Nueva Tristología fueron escritos entre 1989 y 1995 y auto publicados recién en el año 2017. Siempre digo que debiesen ser un solo libro pues son parte de una época en que las alegrías me parecían muy pocas, no obstante, como siempre consideré a Los Versos del Guerrillero un libro por sí mismo, junté los otros tres cuadernillos en un libro que titulé Un otoño demasiado largo.

    Escribo esta aclaración en este punto porque de aquí en adelante comencé a tomar bastante en serio mis escritos. Los revisé muchas veces intentando siempre sacar más que agregar haciendo una excepción únicamente cuando pude enriquecer los cuadernillos agregándoles versos o líneas en el caso de que fueran muy cortos en su versión original. La idea es que mis primeros libros tuviesen alrededor de cien páginas y con ese fin compilé las dos Tristologías y mis primeras prosas en el que, para aquellos que me conozcan menos, parece que es mi primer libro.

    Este libro me otorgó muchas alegrías desde el momento que estuvo al alcance de quien quisiera tenerlo. Fue el primero de los diez que terminan con este libro que usted está leyendo ahora. Una prueba tangible de que los sueños pueden ser, si no nos damos por vencidos, algo más que sueños. La constancia de que por largos que sean los otoños, peores pueden ser los inviernos, pero no cabe duda que algún día tienen que llegar las primaveras.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Una historia democrática

  T enía muy claro que la persona por la que votaba muy rara vez ganaba. Entendía demasiado bien que la democracia nunca fue el poder de ningún pueblo y que era más bien el gobierno de los consensos. Aún así fue a votar como siempre. Se levantó temprano, se bañó con agua caliente porque hacía frío y no parecía que fuera día como para descuidarse. Tomó desayuno viendo cómo una vez más los medios de comunicación presentaban una cobertura intencionada de la jornada. No se puede esperar ganar en un país como este; pero igual soñaba. Soñaba como llevándose la contra, intentando aferrarse a aquella última esperanza que sabía que se perdió. Contaba con la tranquilidad de la jornada; no por nada se hablaba tanto de lo desordenado que estaba el país. No por nada la culpa era siempre de los que pensaban distinto. Por eso era, quizás, que hace años que ya no pensaba, únicamente sentía lo que su corazón le decía. Ridículamente, porque sabía muy bien que el corazón no hablaba; que era la conven...

Mercedes Sosa interpreta Atahualpa Yupanqui

  ¡ Vaya combinación...! Las sublimes letras de Atahualpa Yupanqui y la voz, en su mejor momento, de Mercedes Sosa, que interpreta como nadie a su compatriota. Una caudal de voz dulcemente contenido con la finalidad de cantarnos una de las poesías más profundas a la vez que sencillas que el continente americano alguna vez conoció. Doce intimas composiciones que en la voz de Mercedes Sosa se tornan en una dulzura que conmueve a la vez que ínsita a las reflexiones menos esperadas. También hay espacio para las voces de los escasamente escuchados; el folclor que trasciende esas tierras que le vieron nacer. Chacareras, zambas y milongas que conmueven enlazadas a las canciones que tanto dicen en cuanto a palabras e instrumentos. Si de citar algunas de las memorables interpretaciones se trata, soy amigo de destacar Piedra y camino, Guitarra dímelo tú, Los hermanos y Duerme negrito, aunque es importante decir que escuchar el disco completo es un acto de abrazo a si mismos; un abrazo que ab...

Frases XXVIII (Umberto Eco)

 " Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que antes hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Entonces eran rápidamente silenciados, pero ahora tienen el mismo derecho a hablar que un Premio Nobel. Es la invasión de los imbéciles". "El saber no es como la moneda, que se mantiene físicamente intacta incluso a través de los intercambios más infames; se parece más bien a un traje de gran hermosura, que el uso y la ostentación van desgastando". "No son las noticias las que hacen el periódico sino el periódico el que hace las noticias". "Los perdedores, como los autodidactas, tienen siempre conocimientos más vastos que los ganadores. Si quieres ganar tienes que saber una cosa sola y no perder tiempo en saberlas todas; el placer de la erudición está reservado a los perdedores. Cuanto más sabe uno, es que peor le han ido las cosas". "El diablo no es el príncipe de la materia, el diab...