Muchos, pero muchos años después de escribir mis primeros cuatro libros quise compartirlos con muchas personas que querían tener libros míos. Prosas de barro, Tristología, Los Versos del Guerrillero y Nueva Tristología fueron escritos entre 1989 y 1995 y auto publicados recién en el año 2017. Siempre digo que debiesen ser un solo libro pues son parte de una época en que las alegrías me parecían muy pocas, no obstante, como siempre consideré a Los Versos del Guerrillero un libro por sí mismo, junté los otros tres cuadernillos en un libro que titulé Un otoño demasiado largo.
Escribo esta aclaración en este punto
porque de aquí en adelante comencé a tomar bastante en serio mis escritos. Los
revisé muchas veces intentando siempre sacar más que agregar haciendo una
excepción únicamente cuando pude enriquecer los cuadernillos agregándoles
versos o líneas en el caso de que fueran muy cortos en su versión original. La
idea es que mis primeros libros tuviesen alrededor de cien páginas y con ese
fin compilé las dos Tristologías y mis primeras prosas en el que, para aquellos
que me conozcan menos, parece que es mi primer libro.
Este libro me otorgó muchas alegrías desde
el momento que estuvo al alcance de quien quisiera tenerlo. Fue el primero de
los diez que terminan con este libro que usted está leyendo ahora. Una prueba
tangible de que los sueños pueden ser, si no nos damos por vencidos, algo más
que sueños. La constancia de que por largos que sean los otoños, peores pueden
ser los inviernos, pero no cabe duda que algún día tienen que llegar las
primaveras.

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