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Un poeta (2025)

El dieciséis de octubre es el Día del Profesor en el país en el que me fue dado nacer. De un tiempo a esta parte no me siento con las mismas ganas de enseñar. Hace muchos años sé que aprendo con bastante más facilidad de la que enseño. Gradualmente he visto cómo es que las instituciones educativas, de cierta excelencia, hacen hasta lo imposible por otorgarles una oportunidad a quienes anhelan otro modo del éxito. Escribo porque sé que me hace bien... aunque siempre se me ha dado bastante mejor leer. Leer o ver películas; porque nunca he pretendido ser un verdadero poeta.

El fenómeno del cine colombiano como dice el cartel de esta entrañable película del director Simón Mesa es mucho más que una película colombiana. Es una de esas películas que países europeos (como Alemania o Suecia) se pueden sentir orgullosos de coproducir. Una película rara como su protagonista. Arriesgada y certera en el retrato que hace, tanto del mundo literario latinoamericano de medio pelo, como de las instituciones educativas que hoy en día pueden darse el lujo de convertir sus resultados estadísticos en reconocimiento. 
La historia de Óscar Restrepo (magistralmente actuado por Ubeimar Ríos) es una en la que no pocos pueden verse reflejados. Óscar fue, en su juventud, un promisorio poeta. Tiene más de cincuenta y ha publicado sólo dos libros. Libros que no venden porque su poesía es gris, por decir lo menos. Sus "amigos" poetas lo ven como un fracasado, él mismo se siente un fracasado y es un alcohólico sin remedio pero, a pesar de todo aquello Óscar tiene una hija con la que no vive y que siente lástima de él. Su hermana le consigue un puesto como profesor en un colegio donde Óscar no quiere trabajar pero termina haciéndolo. Ahí conoce a una estudiante que vive hacinada con su más que singular familia y que tiene un talento literario que ella no valora. El poeta fracasado resulta ser un profesor de aquellos que ya no hay (aunque no busca ser un ejemplo para nadie). 

Vaya obra mayor la de esta pieza coral que hace, a quien la observa, pasar por tan variadas sensaciones. Una historia inolvidable y necesaria; independiente de la visión que se tenga de la poesía o de la educación, que parece no ser la que esperan las nuevas generaciones de jóvenes latinoamericanos.  

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