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Feliz Año Nuevo

N o recuerdo haber terminado alguna vez un año tan agotado como éste. Puede ser que se deba, como dicen los expertos, a que este año no ha sido fácil para nadie en nuestro país. Terremotos, tsunamis, cambios de gobierno, réplicas de los movimientos telúricos, mundiales de fútbol y rescates de mineros enterrados parece ser demasiado para un mismo año, y eso sin tomar demasiado en cuenta que por el cambio en la administración del poder hubo más de mil despidos en el servicio público, se reacomodaron los pocos beneficios que habían logrado los trabajadores, se persiguió, estigmatizó y hasta ignoró una vez más las demandas de los pueblos originarios. Muchas personas volvieron a correr sin noción de lo que realmente importa en navidad y como si fuera poco, se les ocurre que el año hay que terminarlo en grande. Como si gritar, saltar y emborracharse fuesen a solucionar alguno de los problemas antes citados. Este año me dispuse a ser mucho más valiente que otros años. Me propuse y dispus...

Regalo de Navidad

A unque parezca poco importante; importa mucho lo que les regalamos a nuestros niños y niñas, y no me refiero precisamente a lo material, más bien me estoy refiriendo a las señales que les dan nuestros regalos y sobre todo nuestros actos. Y no pretendo dar cátedras en navidad ni moralizar a quienes aman comprar, es tan solo un ejercicio de auto evaluación. Reflexionemos un momento, yo no diré que es lo que es o no es correcto, ustedes mismos decidirán. Cantidad por sobre calidad: No importa la procedencia del regalo, mientras más mejor. La mayoría de los regalos que se entregan en cantidad provienen de países donde es tan alta la taza de pobreza que se fabrican por millones sin reparar en lo tóxico de la pintura o la mala calidad de las piezas, son económicos, cómo no si por menos de un dólar por día se manufacturan miles de estos productos en talleres donde las condiciones laborales se asemejan demasiado a la esclavitud y donde niños a veces más pequeños que los nuestros poco o nada...

Tristología

Y o tenía quince años; venía hace un buen rato escribiendo. Me daba vergüenza ser poeta...tenía un cuaderno y estaba enamorado, pero vaya a saber quién por qué no escribía poemas de amor. Solo me brotaban poemas tristes. Bueno para ser del todo sincero, era un amor no correspondido y me ganaba aún la triste soledad en que me fui volviendo hombre. El nombre Tristología fue un invento mio para tratar de estudiar mi propia tristeza y me atreví incluso a explorar los motivos de tristeza en otras personas. Me acuerdo que andaba con mis escritos escondidos pues siempre los he encontrado bastante malos, pero estos como otros textos que escribiría después eran instantáneas de mis tiempos y los conservo no con el afán de comercializarlos como arte, sino que más bien para constatar que en todo tiempo y lugar existirán personas que comparten sentimientos. Recuerdo que diseñé una tapa para este libro de color plomo en donde se podía leer con letras negras el titulo bajo el cual r...

San Miguel; ocho de Diciembre de 2010

A  nadie debiese sorprenderle saber que en países donde señorea sin verdadera oposición el neoliberalismo aumenta el nivel de delincuencia. Enterarse que las supuestas oportunidades no siempre están al alcance de quienes las necesitan y que se cierran escuelas públicas para abrir centros de reinserción social que no son sino recintos penales donde los que no pudieron terminar de estudiar terminan de graduarse de anti sociales. Son un asco la mayoría de las cárceles de Latinoamérica; muchos en espacios reducidos, corrupción y falta de seguridad para todos aquellos que habitan estos templos del sistema que castiga a aquel que a falta de paciencia para seguir el camino que le marcan; esto quiere decir: estudiar en una escuela donde no siempre existe algo que los expertos llaman  clima escolar adecuado , ver como para sobrevivir se endeuda el papá y se endeuda la mamá, oír los domingos aquello de que de los pobres seguirá siendo el reino de los cielos y acabar su...

La Revolución Mexicana

E ste 20 de noviembre se cumplen ya 100 años de La Revolución Mexicana. Seguro la revolución más significativa de la historia no solo de México, sino que también de América. Hay quienes ven en este proceso un caos que marcó la historia con muertes y un profundo espíritu de anarquía; pero lo evidente, lo que llama a la reflexión es como por más de 30 años (1876-1910) Porfirio Díaz y su gente "administraron" al país alcanzando un notable crecimiento económico y una estabilidad política que solo es posible cuando los pueblos están sujetos a la ignorancia. Para el conocimiento colectivo quedan nombres como los de Pancho Villa y Emiliano Zapata, Francisco Maderos y Venustiano Carranza. Quedan los corridos que lejanos de su contexto original han perdido su esencia de alcohol y polvora, queda la sensación de que los mexicanos dieron una vuelta demasiado larga para volver a estar hoy como antes o tal vez peor. Aquel es el peligro de vender la memoria historica, transformar lo que es ...

Nostalgia de Valparaíso

N o nací un día allí sencillamente, el viejo puerto me recibió al atardecer, me abrazo la brisa marina y por los ojos se prolongaron los cerros y sus escaleras. Por entonces no conocía la canción del Gitano Rodríguez ; no imaginaba siquiera que volvería tantas veces, que caminaría sus costas y pasaría horas mirando las luces que le adornan por las noches. La primera vez lo recorrí tomado de las manos de mi madre y de una de mis hermanas, por entonces eramos todos muy niños. Cuando volví ya casi un adolescente, busque el mercado para no sentirme ajeno, intentando tal vez crear un lazo entre el lugar que más familiar me resultaba en la capital con este que sería mi destino por elección. Decidido me senté a una mesa, pedí merluza frita y ensaladas, la atención fue una de las más lentas que recuerdo y sin embargo aquella espera no melló en lo más mínimo mi fascinación por las gentes. Había ahí rostros y lenguas de variados sonidos y colores, por entre las mesas algunos...

Instantes

P opularmente se le atribuye este poema a Jorge Luis Borges , aquel monumental de las letras argentinas y sin embargo es muy poco probable que de haber sentido la necesidad de escribir estos versos él los haya publicado. Las investigaciones más recientes apuntan a   Don Herold o a Nadine Stair como posibles autores. La verdad es que importa muy poco quién haya decidido escribir este llamado de alerta tan esencial para cualquiera que aún esté a tiempo. Es parte de lo que muchos comparte y tan solo si es que aún no lo conoces, aquí lo dejo. Ojala que te diga tanto como a muchos de nosotros. S i pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. Sería menos higiénico. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría ...