Ir al contenido principal

Entradas

Hiroshima Mon Amour (1959)

L o que comienza como un terrible documental que sin preparación previa nos golpea con imágenes que inconscientemente sabemos que son reales; no nos da respiro cuando creemos que la historia, como insinúa el titulo, será una historia de amor. Quizás es de amor en el más estricto sentido de la palabra, pero es inevitable que también es de desamor.  Alain Resnais ; el director de la película, juega con nosotros. Cuenta su historia de manera no lineal y nos lleva de las cavilaciones de la protagonista a los horrores que el ser humano puede propiciar a través de sus actos. La pareja protagonista a penas se conoce cuando deciden pasar algunas noches juntos; los temores de la protagonista (una delicada y cautivante Emanuelle Riva ) y los chantajes emocionales del hombre que la vuelve a conectar con sus más olvidados recuerdos. Los cuerpos abrazados de los amantes que vemos en la primera parte de la película no logran ser un descanso para las imágenes de una tragedia que inclus...

Cartas de amor

A propósito de las canciones de Leonardo Favio; tengo algunas anécdotas que contar. La primera dice relación con que de niño siempre sentí una extraña cercanía con la manera en que las composiciones de este artista retrataban aquel incomodo sentimiento que es el amor. Imaginaba que había alguien en el mundo que esperaba para que yo le dijese cosas como las que el enamorado cantautor decía en sus canciones. Cuando adolescente, claro está que me interesaban mucho más las composiciones de tipo social y aun así pude comprender que el sentimiento de amor de pareja tiene el mismo efecto embrutecedor tanto en los rompe huelgas como en los más recalcitrantes revolucionarios. Mientras más revolucionario un ser humano; más intenso su sentimiento de amor hacia aquellos que comparten sus anhelos y son parte de sus luchas. Leonardo Favio seguro lo sabía, por eso componía como lo hacía por eso en los discos que grabó después de aquel que lo hizo tan conocido siempre procuró hablar de amor ...

Leonardo Favio; Fuiste mía un verano

E n aquellos años, muchos eran los que cantaban historias de amor. Público que las escuchara, también había mucho; las radios no hacían sino programar una y mil veces estas historias que dirigidas como estaban, a todos aquellos que soñaban con un gran amor, gustaban y se quedaron para siempre. Recuerdo que más de alguien me dijo que de todos aquellos contadores de historias de amor, Leonardo Favio era el más varonil; cosa curiosa pues el gran director de cine argentino había comenzado a cantar con un fin más bien tierno; el de homenajear aquellos sentimientos que a él le había llevado antes a dirigir y producir sus películas. Fuiste mía un verano fue el primer disco que le otorgo éxito en el aspecto musical, luego grabó un segundo disco, pero éste que nombro, aparecido en 1968, traía la mayoría de las canciones que hicieron de este maravilloso ser humano un inmortal de la música romántica latinoamericana. Las canciones son simples; las interpretaciones son las que salen de todo...

El libro es mejor que la película (III)

O tros dos tremendos autores que han perdido con la re-interpretación audiovisual de sus obras son Edgar Allan Poe ,   Fiodor Dostoievski y Franz Kafka ; puede que por la complejidad de sus argumentos, o tal vez porque no resulta nada fácil transmitir las sensaciones que la lectura de las obras de estos autores producen en el lector, que no podamos todavía encontrar una película al nivel de las obras literarias.   Roger Corman  (1926-) director y productor norteamericano muy famoso en la década de los sesenta ha sido hasta ahora el más valiente al tratar de llevar al celuloide historias tan potentes como lo son "El péndulo de la muerte" , "El Cuervo" o "La mascara de la muerte roja" y aunque el resultado se deja ver, la sensación ni tan siquiera se acerca a la de haber leído una buena traducción de los relatos. También son destacables los intentos más antiguos, entre los que destacan las películas que protagonizaron aquellos maestros del terror cl...

Cuando las leyes no son lo que debieran ser

F ormo parte por estos días de una estimable bandada de seres que vuelan tan alto como alto vuelan su dignidad y sus convicciones. Soñamos con llevar en este vuelo tan alto como sea posible el desacato ante una de tantas leyes que de ser será un ladrillo más en el muro de lo injusto; otra piedra que intentará sujetar a tierra a aquellos que desde siempre han querido enseñarle el cielo a quienes están condenados tan solo a mirar el suelo. Con cariño, respeto y admiración para aquellos que todavía resisten estas frases para compartir...

La Escuela

L a escuela era un templo del saber. Saber quedarse callado para que hablaran los profesores, saber aguantar las burlas porque la ropa era vieja y parchada. Saber agradecer cada gesto de misericordia de aquellos que tenían más. Memorizar lo que los adultos consideraban importante, ver como las clases sociales nacen en las salas. Observar maestros cansados de dar su vida a niños que no valorábamos nada. Aprender el patriotismo y otras cosas de dudosa utilidad. Jugar en los recreos a que ya no eramos pobres, botar la rabia peleando a combo limpio en el patio de tierra. Soñar con lo que seriamos cuando grandes, sufrir por no tener dinero para comprar los materiales...ver a esos que no se comen la colación, andar con las tripas ardiendo y la boca babeando. Esconderse en la oficina del inspector para no entrar a clases de religión, porque allí enseñaban la resignación, leer los libros de los cursos más grandes y aprender mucho más solo que mal acompañado. Varios amores no correspondidos ...

La Prisa es la Maldición del Siglo

H ace algunos días atrás intente  a penas hacer algo de justicia a Rolando Alarcón . De un disco en donde él interpretaba los versos de los poetas rusos  Yevgeni Yevtushenko y  Bulat Okudzhava la canción La prisa es la Maldición del Siglo me ha hecho pensar no solo en aquellos que han perdido el manejo de sus propias vidas. Pensar a veces no es suficiente; por eso quiero compartir.