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Una de gente feliz


"¿Que ganamos con levantar hermosos edificios, fabricar aviones veloces, artefactos que llegan a otros planetas, si no tenemos hombres felices que viajen y los habiten?"

La frase es de Bertolt Brecht, la leí en un mural, en una estación de metro. En el momento me pareció notable, por eso la escribí en mi cuaderno de apuntes, eso fue hace muchos años; la gente sigue siendo desdichada o feliz de acuerdo a como se plantea ante el mundo. 
Creo entender bien lo que Brecht quiso decir y mi reflexión es a propósito de algunas entradas que pudiesen parecer un tanto oscura o negativas.
Creo en la felicidad de los hombres, pero no creo que ésta se logre por medio de la enajenación. Pienso que es un deber de todos el trabajar para hacer de este mundo un lugar mejor.
Tenemos todo para lograrlo: amplias riquezas naturales, años de dolor que debieron dejar alguna enseñanza en nuestro corazón.
No estamos perdidos como humanidad, aún es tiempo de crear un oasis en torno nuestro donde los caminantes que lleguen cansados de los intransitables caminos puedan encontrar un poco de paz y de optimismo.
Debemos poner en práctica los mandatos de la fe, hacer del discurso social acción social, destruir para construir y darnos cada día un motivo para habitar nuestra tierra, un motivo para compartir y entonces, es muy probable que veamos caer a pedazos el pesimismo.




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