Ir al contenido principal

El Maquinista de la General (1927)


El cine de confusiones y por qué no decirlo, el cine en general, tiene en esta película una obra de arte. Basada en una novela que narra un hecho que pudo ser real hila magistralmente una serie de enredos que conducen a un simple maquinista a transformarse en un héroe de guerra. En esta trabajo considerado por los expertos de cine como lo mejor de Buster Keaton nos encontramos con secuencias perfectas de humor, me refiero a lo perfectamente rodadas que están y  por supuesto, también a lo graciosas que son.

Ya había comentado que las películas de Buster Keaton debiesen ser más conocidas, pues si bien en La ley de la hospitalidad  (1923),  El Moderno Sherlock Holmes (1924) o en Siete Ocasiones (1925) está garantizada la risa es en este Maquinista de la general, donde se desarrolla una película capaz de competir por méritos técnicos (guión, efectos especiales, fotografía, etc.) con otras películas para formar parte del selecto grupo de las mejores en la historia del cine.

Puede ser que más de alguno no le parezca tan graciosa como otras, puede ser que no sea tan fácil conseguir una copia con buena imagen, o quizás alguien prefiera algo más moderno si es que va a ver cine de aventuras, todo puede ser posible, todo menos que alguien que tenga la posibilidad de ver está película diga que se aburrió.   


Pincha el siguiente link para ver la película: http://www.youtube.com/watch?v=QCbh5z_tT_Y

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una historia democrática

  T enía muy claro que la persona por la que votaba muy rara vez ganaba. Entendía demasiado bien que la democracia nunca fue el poder de ningún pueblo y que era más bien el gobierno de los consensos. Aún así fue a votar como siempre. Se levantó temprano, se bañó con agua caliente porque hacía frío y no parecía que fuera día como para descuidarse. Tomó desayuno viendo cómo una vez más los medios de comunicación presentaban una cobertura intencionada de la jornada. No se puede esperar ganar en un país como este; pero igual soñaba. Soñaba como llevándose la contra, intentando aferrarse a aquella última esperanza que sabía que se perdió. Contaba con la tranquilidad de la jornada; no por nada se hablaba tanto de lo desordenado que estaba el país. No por nada la culpa era siempre de los que pensaban distinto. Por eso era, quizás, que hace años que ya no pensaba, únicamente sentía lo que su corazón le decía. Ridículamente, porque sabía muy bien que el corazón no hablaba; que era la conven...

La vida es una loca de remate

    J usto en la parte de atrás de las casas de la villa a la que habíamos llegado a vivir había un enorme peladero que, antes de ser adecuado para que los hombres de la villa pudiesen jugar fútbol, servía para que cada cierto tiempo se instalaran las carpas de los gitanos y uno que otro circo pobre.     De un circo que se instaló cierta vez trata esto que recuerdo; de su pobre espectáculo, de la gente que conocí allí y del miserable destino de los animales que eran parte del entretenimiento.     A pesar de que las entradas no eran caras, algunos de los niños y niñas no contábamos con las monedas para poder financiarla por lo que nos ofrecimos para ayudar o para llevarles agua desde nuestras casas con la finalidad de conseguir entradas de cortesía que era como le llamaba rimbombantemente el dueño del circo a dejarnos entrar por un acceso reservado a los integrantes del circo (no se imagine para nada una entrada bonita; había que levantar una c...

Mercedes Sosa interpreta Atahualpa Yupanqui

  ¡ Vaya combinación...! Las sublimes letras de Atahualpa Yupanqui y la voz, en su mejor momento, de Mercedes Sosa, que interpreta como nadie a su compatriota. Una caudal de voz dulcemente contenido con la finalidad de cantarnos una de las poesías más profundas a la vez que sencillas que el continente americano alguna vez conoció. Doce intimas composiciones que en la voz de Mercedes Sosa se tornan en una dulzura que conmueve a la vez que ínsita a las reflexiones menos esperadas. También hay espacio para las voces de los escasamente escuchados; el folclor que trasciende esas tierras que le vieron nacer. Chacareras, zambas y milongas que conmueven enlazadas a las canciones que tanto dicen en cuanto a palabras e instrumentos. Si de citar algunas de las memorables interpretaciones se trata, soy amigo de destacar Piedra y camino, Guitarra dímelo tú, Los hermanos y Duerme negrito, aunque es importante decir que escuchar el disco completo es un acto de abrazo a si mismos; un abrazo que ab...