Ir al contenido principal

Perdición (1944)

A veces sucede que uno se sienta a ver una película con la única ambición de entretenerse un buen rato y es sorprendido por obras capitales de un genero determinado que no solo entretienen, si no que también asombran y dejan pensando más allá de lo que dura la película. Tal es el caso de Perdición, obra de arte  de la intriga y el suspenso; lo que se conoce como cine negro.

Es una de las notables cintas dirigidas por Billy Wilder uno de los directores más reconocido de la cinematografía norteamericana. Trata de una esposa (Barbara Stanwyck) que manipula vilmente a un obnubilado vendedor de seguro (Fred Mc Murray)  con el fin de matar a su marido y cobrar un seguro. Todo se complica en un ir y venir de situaciones dignas del cine de los grandes del suspenso cuando aparece un detective (Edward G. Robinson). Las actuaciones principalmente de estos tres protagonistas son memorables, el guión, basado en un hecho real está convenientemente escrito y cuenta con una música que nos envuelve inevitablemente en el espiral de violencia que el director nos propone.

Es cine en blanco y negro, transgresor para la época, tal vez un tanto lento para el espectador de hoy tan acostumbrado a los efectos especiales y a la acción trepidante. Sin embargo es como antes insinué una obra capital del suspenso, incluso a la altura de otros con bastante más renombre. Los giros de la historia son muy sorprendentes y guardan sorpresas incluso hasta el final. Una película difícil de olvidar.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Una historia democrática

  T enía muy claro que la persona por la que votaba muy rara vez ganaba. Entendía demasiado bien que la democracia nunca fue el poder de ningún pueblo y que era más bien el gobierno de los consensos. Aún así fue a votar como siempre. Se levantó temprano, se bañó con agua caliente porque hacía frío y no parecía que fuera día como para descuidarse. Tomó desayuno viendo cómo una vez más los medios de comunicación presentaban una cobertura intencionada de la jornada. No se puede esperar ganar en un país como este; pero igual soñaba. Soñaba como llevándose la contra, intentando aferrarse a aquella última esperanza que sabía que se perdió. Contaba con la tranquilidad de la jornada; no por nada se hablaba tanto de lo desordenado que estaba el país. No por nada la culpa era siempre de los que pensaban distinto. Por eso era, quizás, que hace años que ya no pensaba, únicamente sentía lo que su corazón le decía. Ridículamente, porque sabía muy bien que el corazón no hablaba; que era la conven...

Mercedes Sosa interpreta Atahualpa Yupanqui

  ¡ Vaya combinación...! Las sublimes letras de Atahualpa Yupanqui y la voz, en su mejor momento, de Mercedes Sosa, que interpreta como nadie a su compatriota. Una caudal de voz dulcemente contenido con la finalidad de cantarnos una de las poesías más profundas a la vez que sencillas que el continente americano alguna vez conoció. Doce intimas composiciones que en la voz de Mercedes Sosa se tornan en una dulzura que conmueve a la vez que ínsita a las reflexiones menos esperadas. También hay espacio para las voces de los escasamente escuchados; el folclor que trasciende esas tierras que le vieron nacer. Chacareras, zambas y milongas que conmueven enlazadas a las canciones que tanto dicen en cuanto a palabras e instrumentos. Si de citar algunas de las memorables interpretaciones se trata, soy amigo de destacar Piedra y camino, Guitarra dímelo tú, Los hermanos y Duerme negrito, aunque es importante decir que escuchar el disco completo es un acto de abrazo a si mismos; un abrazo que ab...

Frases XXVIII (Umberto Eco)

 " Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que antes hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Entonces eran rápidamente silenciados, pero ahora tienen el mismo derecho a hablar que un Premio Nobel. Es la invasión de los imbéciles". "El saber no es como la moneda, que se mantiene físicamente intacta incluso a través de los intercambios más infames; se parece más bien a un traje de gran hermosura, que el uso y la ostentación van desgastando". "No son las noticias las que hacen el periódico sino el periódico el que hace las noticias". "Los perdedores, como los autodidactas, tienen siempre conocimientos más vastos que los ganadores. Si quieres ganar tienes que saber una cosa sola y no perder tiempo en saberlas todas; el placer de la erudición está reservado a los perdedores. Cuanto más sabe uno, es que peor le han ido las cosas". "El diablo no es el príncipe de la materia, el diab...