Ir al contenido principal

Highway 61 Revisited

Un álbum del gusto de la mayoría de los entendidos en música, una de las piedras angulares del blues posterior a los años sesenta...en fin, una delicia para oír en cualquier ruta del mundo. Este disco contiene la que quizás es la canción más famosa de Bob Dylan; Like a Rolling Stone y por cierto otras maravillas como Tombstone Blues y la como no, la canción que le da su nombre al disco.

Tanto la guitarra como la harmónica de Dylan ya eran bastantes conocidas al aparecer el álbum, lo que marca la diferencia con respecto a los anteriores es la inclusión de una banda, lo que lo posiciona en un rango distinto de la historia del rock and roll pues hasta entonces este trovador americano era considerado un cantor de protesta debido principalmente a sus posturas sociales y su desenfadado discurso liberal.

No cabe duda que Bob Dylan sabía muy bien lo que decía cuando declaraba que le sería muy difícil superar el resultado de este su sexto álbum. No se equivoca la consagrada revista Rolling Stone al posesionarlo en el lugar nº 4 dentro de los mejores 500 discos de la historia, ni aquellos que plantean que este es uno de aquellos disco que crearon escuela.

A nosotros, como simples mortales, no nos queda si no disfrutar su revisión como quién acude al reencuentro con una carretera que nos lleva mucho más allá de los sueños que tuvimos en la adolescencia, escucharlo y pensar en el aire que nos devolvió el alma al cuerpo después de perderle de vista por algún tiempo. 


             

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una historia democrática

  T enía muy claro que la persona por la que votaba muy rara vez ganaba. Entendía demasiado bien que la democracia nunca fue el poder de ningún pueblo y que era más bien el gobierno de los consensos. Aún así fue a votar como siempre. Se levantó temprano, se bañó con agua caliente porque hacía frío y no parecía que fuera día como para descuidarse. Tomó desayuno viendo cómo una vez más los medios de comunicación presentaban una cobertura intencionada de la jornada. No se puede esperar ganar en un país como este; pero igual soñaba. Soñaba como llevándose la contra, intentando aferrarse a aquella última esperanza que sabía que se perdió. Contaba con la tranquilidad de la jornada; no por nada se hablaba tanto de lo desordenado que estaba el país. No por nada la culpa era siempre de los que pensaban distinto. Por eso era, quizás, que hace años que ya no pensaba, únicamente sentía lo que su corazón le decía. Ridículamente, porque sabía muy bien que el corazón no hablaba; que era la conven...

La vida es una loca de remate

    J usto en la parte de atrás de las casas de la villa a la que habíamos llegado a vivir había un enorme peladero que, antes de ser adecuado para que los hombres de la villa pudiesen jugar fútbol, servía para que cada cierto tiempo se instalaran las carpas de los gitanos y uno que otro circo pobre.     De un circo que se instaló cierta vez trata esto que recuerdo; de su pobre espectáculo, de la gente que conocí allí y del miserable destino de los animales que eran parte del entretenimiento.     A pesar de que las entradas no eran caras, algunos de los niños y niñas no contábamos con las monedas para poder financiarla por lo que nos ofrecimos para ayudar o para llevarles agua desde nuestras casas con la finalidad de conseguir entradas de cortesía que era como le llamaba rimbombantemente el dueño del circo a dejarnos entrar por un acceso reservado a los integrantes del circo (no se imagine para nada una entrada bonita; había que levantar una c...

Mercedes Sosa interpreta Atahualpa Yupanqui

  ¡ Vaya combinación...! Las sublimes letras de Atahualpa Yupanqui y la voz, en su mejor momento, de Mercedes Sosa, que interpreta como nadie a su compatriota. Una caudal de voz dulcemente contenido con la finalidad de cantarnos una de las poesías más profundas a la vez que sencillas que el continente americano alguna vez conoció. Doce intimas composiciones que en la voz de Mercedes Sosa se tornan en una dulzura que conmueve a la vez que ínsita a las reflexiones menos esperadas. También hay espacio para las voces de los escasamente escuchados; el folclor que trasciende esas tierras que le vieron nacer. Chacareras, zambas y milongas que conmueven enlazadas a las canciones que tanto dicen en cuanto a palabras e instrumentos. Si de citar algunas de las memorables interpretaciones se trata, soy amigo de destacar Piedra y camino, Guitarra dímelo tú, Los hermanos y Duerme negrito, aunque es importante decir que escuchar el disco completo es un acto de abrazo a si mismos; un abrazo que ab...