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El Padrino II (1974)

Pocas películas pueden lograr lo que El Padrino II logra. Para muchos supera a su predecesora, para mi la complementa de manera perfecta. En tiempos en que las películas pueden tener interminables secuelas sin tener el más mínimo argumento, esta obra de arte profundiza en las motivaciones de los personajes que habíamos conocido. La historia que ya era magistral, continua diseccionada en dos; de tal manera que podemos presenciar el ascenso de Vito Corleone y los intentos de su hijo Michael por cumplir con lo que su padre le pide en los minutos más importantes de la primera película.

Una vez más los actores que conocimos en la primera parte (Al Pacino, Robert Duval, Diane Keaton  y John Cazale, por nombrar solo a algunos) nos vuelven a sorprender, cautivar y emocionar con sus interpretaciones, a ellos se suma Robert De Niro en su mejor momento interpretando al joven patriarca de la familia (en verdad que con tan tremendo reparto hubiese sido demasiado volver a contar con Marlon Brando). Aquí podemos completar nuestra visión de una perfecta tragedia griega que se permite mantenernos cautivo otras tres horas haciendo uso de los más altos estándares del cine como expresión artística.

Insisto en mi aseveración de que sobre películas como ésta se han escrito tantos artículos y análisis que a un servidor no le queda más que dar fe de que estamos otra vez frente a una obra de arte muy difícil de olvidar, recomendar ver ambas películas y saber que se filmó una tercera que puede que sea prescindible pero que cierra una saga que todo aquel que pretenda hablar de buen cine debe al menos haber visto una vez. Sin ninguna duda; entre lo mejor de lo mejor.





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