Ir al contenido principal

Nada personal


U
n transitar desde lo que fue hacia lo que podía ser fue cruzar aquella puerta. El despertar de un instinto animal que no sabía que estaba dormido… -

- ¿A quién busca? preguntó ella.

A la administradora – respondí yo 

- ¡Ah, la señora M…! dijo a la vez que daba la vuelta para ir a buscarla.

Ella, que era la mujer más hermosa que yo hubiese visto en persona, caminó por el pasillo…tenue, gentil cual felina sobre una sinfonía que había sido escrita para su cabello amarrado y el baile de sus caderas. Por un momento, quise ser alguna especie de depredador para detenerla con garras fuertes pero delicadas; morderla con dientes que sin dañarle le redujeran… tonteras que duran apenas un segundo, pues a través de otra puerta que se abría en el pasillo, surgió la señora que era por quien yo había preguntado.

Angustiado, sediento de besos que jamás me habían dado esperé hasta la tarde para preguntarle a una compañera de trabajo quién era ella; aquella hembra que había despertado al macho que dentro de mí dormía. Mi compañera de trabajo me dijo el nombre de ella y estuvo de acuerdo con lo que, le describí, vieron mis ojos

- Ella es bien calladita – agregó.

Me animó a conquistarla pues, hasta donde se sabía, no había lobo que aullara en esa puerta. Ese lobo tenía que ser yo; nunca había sentido aquella imperiosa necesidad por mujer alguna, esa carencia de miradas, la ausencia de caricias que apaciguan al animal que ha sido malherido.

No tenía por entonces la capacidad de escribir una sola palabra que intentara explicarle a ella los sentimientos nuevos que su sola existencia me habían hecho descubrir. En una sala, abandonada como vestigio de un amor de otros que seguramente fue, encontré una hoja con uno de los poemas de un muy reconocido poeta; sin pensarlo nada se lo regalé, la invité a salir…tampoco lo pensé. Ella; vaya a saber por qué, sin pensarlo, aceptó. Nos juntamos en un lugar público para empezar a conocernos. Tras algunas horas de tan solo conversar, no me quiso dar la mano y al cruzar la calle fue ella la que determinó que nos debíamos besar. Yo así…con interés de algo serio, no había besado jamás.

El cazador quedó paralizado, ella tiernamente sonrío.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Una historia democrática

  T enía muy claro que la persona por la que votaba muy rara vez ganaba. Entendía demasiado bien que la democracia nunca fue el poder de ningún pueblo y que era más bien el gobierno de los consensos. Aún así fue a votar como siempre. Se levantó temprano, se bañó con agua caliente porque hacía frío y no parecía que fuera día como para descuidarse. Tomó desayuno viendo cómo una vez más los medios de comunicación presentaban una cobertura intencionada de la jornada. No se puede esperar ganar en un país como este; pero igual soñaba. Soñaba como llevándose la contra, intentando aferrarse a aquella última esperanza que sabía que se perdió. Contaba con la tranquilidad de la jornada; no por nada se hablaba tanto de lo desordenado que estaba el país. No por nada la culpa era siempre de los que pensaban distinto. Por eso era, quizás, que hace años que ya no pensaba, únicamente sentía lo que su corazón le decía. Ridículamente, porque sabía muy bien que el corazón no hablaba; que era la conven...

Mercedes Sosa interpreta Atahualpa Yupanqui

  ¡ Vaya combinación...! Las sublimes letras de Atahualpa Yupanqui y la voz, en su mejor momento, de Mercedes Sosa, que interpreta como nadie a su compatriota. Una caudal de voz dulcemente contenido con la finalidad de cantarnos una de las poesías más profundas a la vez que sencillas que el continente americano alguna vez conoció. Doce intimas composiciones que en la voz de Mercedes Sosa se tornan en una dulzura que conmueve a la vez que ínsita a las reflexiones menos esperadas. También hay espacio para las voces de los escasamente escuchados; el folclor que trasciende esas tierras que le vieron nacer. Chacareras, zambas y milongas que conmueven enlazadas a las canciones que tanto dicen en cuanto a palabras e instrumentos. Si de citar algunas de las memorables interpretaciones se trata, soy amigo de destacar Piedra y camino, Guitarra dímelo tú, Los hermanos y Duerme negrito, aunque es importante decir que escuchar el disco completo es un acto de abrazo a si mismos; un abrazo que ab...

Frases XXVIII (Umberto Eco)

 " Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que antes hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Entonces eran rápidamente silenciados, pero ahora tienen el mismo derecho a hablar que un Premio Nobel. Es la invasión de los imbéciles". "El saber no es como la moneda, que se mantiene físicamente intacta incluso a través de los intercambios más infames; se parece más bien a un traje de gran hermosura, que el uso y la ostentación van desgastando". "No son las noticias las que hacen el periódico sino el periódico el que hace las noticias". "Los perdedores, como los autodidactas, tienen siempre conocimientos más vastos que los ganadores. Si quieres ganar tienes que saber una cosa sola y no perder tiempo en saberlas todas; el placer de la erudición está reservado a los perdedores. Cuanto más sabe uno, es que peor le han ido las cosas". "El diablo no es el príncipe de la materia, el diab...