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El segundo sexo

Aproveché la primera licencia médica de mi vida para terminar de leer  El segundo sexo; mitológica obra de Simone de Beauvoir que seguro luce muy bien en la biblioteca de muchas y que seguramente no han terminado de leer. Terminarlo no es fácil porque abunda en detalles de situaciones que incluso en 1949, año en que se publicó el libro por primera vez, ya habían cambiado o estaban en proceso de cambiar con respecto a la vida social. afectiva y sexual de las mujeres.

Comprendo el carácter fundacional de la obra, yo mismo quería leer el libro para intentar avanzar un poco en el entendimiento de aquel misterio, que según la autora, son las mujeres para nosotros los hombres. No tardé tanto en leerlo como con Mujeres que corren con los lobos, tampoco sentí que había cosas que no lograba entender. La verdad no me aburrí, pero tampoco me emocioné. Creo que hay mucho más que comprender y para emocionarse en sus obras autobiográficas que, claramente, son menos pretenciosas que este compendio de ensayos fundamentales del feminismo.

No se nace mujer: llega una a serlo...dice una de sus frases más celebres. Estoy de acuerdo, así como con muchas otras de las frases que pueden ser destacadas en un libro, muy grueso por cierto, que da mucho para subrayar pero la obra en su totalidad puede llegar a ser inabarcable. Como otros muchos libros famosísimos son más bien piezas para presumir de que se tienen que lecturas concretas. No es para nada un mal libro, es más, espero que lo lean cada vez más personas. El problema es que ha envejecido muy mal a la luz de nuevas obras, nuevas mujeres y nuevos hombres. Es cierto que la mayoría de los problemas que plantea son todavía problemas vigentes en la relación hombre-mujeres, la cosa es que la manera de abordarlos ha cambiado mucho desde la publicación del libro.   

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