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Historias que me contaron y otras que yo inventé

D espués de haber escrito mucho en versos y ante el evidente respeto que me provocaban y me provocan algunos muy admirados escritores famosos por su prosa; me decidí a compilar mi primeros relatos (no me atrevo al día de hoy a llamarles cuentos) presentándolos como Historias que me contaron y otras que yo inventé porqué una vez más no sentía que hubiese creado nada, pero si me daba perfectamente cuenta que tenía que compartir algunas historias que cuando las contaba causaban no poco interés. Muchas veces estas historias no son tan buenas escritas como contadas, sin embargo me sentía y me siento orgulloso de haber podido reunirlas en un libro. Son historias humanas; vivencias que pienso no está mal que sean compartidas. Experiencias comunes para mucha gente. No hay nada que pretenda aparecer como sorprendente, sin embargo son historias que ofrecen la posibilidad de reencontrarse una vez más con aquello que pensamos que forma parte de nuestro pasado y no pocas veces está más present...

Dersu Uzala (1974)

S i bien es cierto, que antes de esta película, el director japones Akira Kurosawa era bastamente conocido por sus películas de samurais, no fue hasta Dersu Uzala que el público en general y los especialistas en particular, tuvieron la certeza de que Kurosawa era un genuino maestro.  Había filmado muchos dramas humanos antes (entre los que sobresale muy merecidamente la película Vivir ), era venerado por su aporte a la imagenería del western en lo que respecta a héroes solitarios e historias de pueblos que deben superar su propia cobardía tratan y en esta obra, filmada en lo que por entonces se pensó sus horas bajas, re-descubrimos al hábil contador de historias nobles. Siberia, a comienzos del siglo XX; un oficial ruso ( Yuri Solomin ) debe realizar una expedición cartográfica a tierras salvajes; es contactado un viejo guía ( Maksim Munzuk ) para que vaya con la expedición. El que para la mayoría de los hombres es un personaje simpático, para el oficial, se vuelve un ...

Isao Takahata

De Isao Takahata puedo escribir que dos de sus inmortales obras traen ecos muy lindos de la que fue una gris infancia; me sentí fascinado por los dibujos y las historias de Heidi  (1974) y Marco  (1976) muchísimos años antes de relacionarlos con Johanna Spyri y Edmondo De Amici, autores de los libros en que se había inspirado el maravilloso dibujante japonés. Pasé no pocas tardes mirando aquellos dibujos animados en blanco y negro porque antes no eran tan fácil como ahora ver televisión a color. Esa ya es razón suficiente para ofrecer un homenaje a este niño grande que marcó la infancia de tantos niños que tampoco hemos envejecido del todo. Sin embargo, el golpe al corazón más significativo lo recibí ya bien grande; cuando buscaba visiones que pudiesen equilibrar los dogmas históricos que cargamos en occidente; escribo de cuando me encontré con La tumba de las luciérnagas (1988) una película que determinó mucho en mi forma de pensar; considerada una de las películas más t...

Escritos tan ajenos como viejos

E ncontré una vieja guía de despacho que usé para copiar en ella un libro de poemas cuando era adolescente. Me emociono volver a ver aquellas hojas manchadas, recordar las tardes en que transcribía aquellos versos que pretendía leer en otros momentos. El libro no era mio y de ningún modo me lo regalarían. Se llama Los Titanes de la Poesía Universal y fue publicado por ediciones Anaconda en Buenos Aires, el año 1944. Me enamoré de las palabras de Delmira Agustini , Miguel A. Camino , Federico García Lorca ,  Juana de Ibarbourou , Amado Nervo y Alfonsina Storni ; por nombrar solo a algunos y algunas. La mayoría de los poemas que escribí son tristes y hay uno que otro que deja entrever un asomo de ternura esencial para mi los momentos en que los trascribí en la vieja guía de despacho. Me emociona volver a leerlos después de tantos años, aunque no fue la primera ni la única vez que trascribí poemas en donde me fuera posible; me acuerdo que en un cuaderno trascribí el libr...

Despistes y franquezas

A ntes escribí que Mario Benedetti me parece mejor poeta que cuentista; esta aseveración es antojadiza ya que este entrañable y bonachón hombre que podemos ver en las fotos es uno de mis poetas favoritos no obstante, siendo bastante sincero, debo reconocer que volver a leer Despistes y franquezas me parece un ejercicio fresco como gratificante entre tanta literatura que busca ser pretexto para una saga o afán de lucro basado en la irrefrenable necesidad de no pocos lectores de conocer las bajezas humanas. La obra de este imprescindible latinoamericano (estoy seguro que a él no le importaría que le reconozca como ciudadano ilustre de nuestra patria grande en desmedro de su pueblo chico que es Uruguay) es sencilla a la vez que precisa, los relatos y poemas incluidos en este intento de agradecer a los fieles lectores son también precisos señuelos para captar lectores distraídos, ciudadanos apremiados por el tiempo que seguro no repararan en las más de doscientas páginas del libro ...

Las palabras y la música de Cole Porter

T al vez porque me gustan de sobremanera las películas antiguas, por un severo caso de sobredosis de Wody Allen o sencillamente por el innegable talento de este compositor que se bastaba solo para escribir tanto textos como melodías inolvidables que me atrevo a comentar un disco que usted puede oír gratis en la más famosa plataforma de vídeos del mundo. Cole Porter fue uno de los más importantes compositores de los años 30, 40 e incluso parte de los 50; las grandes estrellas del ambiente musical demandaban interpretar algunas de sus composiciones; por eso no es extraño encontrar en este trabajo a algunos interpretes amplia mente conocidos para aquellos amantes tanto del cine como de la música de antaño. Algo de jazz y bastante de los ritmos más íntimos propios de  la cultura de los Estados Unidos a principios del siglo XX. El sonido es perfecto (este es uno de aquellos casos en que se agradece la remasterización) claras las orquestaciones y fascinante las interpretacio...

La maman et la putain (1973)

U n titulo provocador; una duración que pone a prueba a aquellos que les aterroriza perder el tiempo; diálogos tan eternos como profundos, irónicos y a ratos hermosos; todo esto y más contiene la que no caber duda es la mejor película de Jean Eustache . Revisión de los lugares comunes del pseudo intelectual, temprano desencanto ante lo que nos prometen algunos momentos estelares del pensamiento humano, ensayo y error de aquello que anhelamos pero una vez conseguido no hace sino deprimirnos. Alexander ( Jean-Piere Léaud ) es un "pensador" parisino post mayo del 68; goza del soñado privilegio de vivir para la contemplación artística y cultural gracias a que las mujeres con las que se relaciona trabajan; él no trabaja, el siente y toma partido frente a las profundas incoherencias del actuar humano. Marie ( Bernadette Lafont ) vendría a ser algo así como la madre, pues "comprende", "ayuda" y mantiene a Alexander y la recién conocida Veronika ( Françoise...