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Entradas

Voilà (Un regalo para compartir 13)

M e gusta la película. Me gusta la canción. Me gusta la interprete...y estoy de cumpleaños. Cómo cada año; un regalo para compartir.

Los revoltosos (III)

S i bien es cierto, la revolución del neolítico fue algo grande porque los seres humanos entendieron que no había necesidad de pasar hambre teniendo la humanidad tantos recursos naturales a su disposición, además de bastas tierras para sembrar, los ríos no tenían dueños todavía y a nadie le hubiese parecido que el agua se pudiese acabar. Grande sin duda, pero no tan grande ni tan importante para el mundo al cual lo conocemos como el momento en que revolucionarios ingleses llegaron a la conclusión de que la fuerza bruta de animales y clases sociales menos privilegiadas podía ser reemplazada por la fuerza de las máquinas.     El vapor en los motores lo vino a cambiar todo. La productividad de las grandes naciones de Europa se incrementó y las materias primas de África, el centro y el sur de   América nunca más les pertenecieron a sus dueños originales. Habría que ver cómo es que la economía, los usos sociales y el trato entre seres humanos cambio al grado de que...

El mundo en guerra

H e visto muchos documentales sobre la segunda guerra mundial. Algunos imprescindibles ( Apocalipsis ; por ejemplo) y acabo de terminar de ver este maratónico material que para ser coherente con su inspiración y línea argumental precisó de nada menos que veintiséis capítulos. El mundo en guerra es por lejos el mejor registro que existe hasta ahora de la tragedia humana que puede llegar a ser una guerra. Pertenece a los anales de aquella alma mater en materia de televisión que es la televisión inglesa. Producida por Thames Televisión y exhibida originalmente por el canal ITV del Reino Unido; ha gozado de varias reposiciones en los distintos canales del mundo dedicados a la Historia de la humanidad además de ser compilada tanto en formato DVD como Blu Ray. La serie depara no pocas sorpresas emocionales debido al enfoque no partidista que tiene el proyecto en sí. Asistimos, lo mismo, a las entrevistas, tanto a vencedores como a perdedores. Se nos ofrecen imágenes y reflexiones...

Las huellas olvidadas

H ace muchos, muchos años, cuando aun era un adolescente que adolecía de tantas cosas más no de empatía por los otros, hallé un libro de poemas de amor de Miguel Hernández en un persa de cierta feria que por razones laborales frecuentaba mucho en aquellos años. Conocía bastante bien la poesía política de aquel verdadero baluarte de la poesía en español, estaba enamorado y tenía una más que natural inclinación a leer poemas de amor y no pude esperar llegar a la casa para leer estos de los que muy poco conocía. Me tiré sobre el pasto de una plaza que estaba y está todavía intermedia entre la feria y la casa materna, y no paré de leer hasta que hube terminado el libro completo. Los poemas bellísimos (no esperaba menos de Miguel Hernández) sin embargo, lo que más me sorprendió fue que el libro le había pertenecido anteriormente a una mujer a la cual un hombre que mucho le amaba le había regalado. el libro estaba repleto de mensajes de amor más allá de la dedicatoria escrita por el muy en...

Los revoltosos (II)

R esulta que un día, en un lugar llamado Francia, la burguesía (esas personas que vivían en las primeras ciudades allá por Europa) le pareció que ya bastaba de mantener a aquellos zánganos de la monarquía y les dio por poner de moda eso de la libertad, la igualdad y la fraternidad . Se tomaron un fuerte conocido como La Bastilla y condenaron a muerte a todos aquellos que se opusieran a las ideas nuevas.     Esta revolución de muchos fue una cosa buena. Fue causa e inspiración de no pocos movimientos de independencia en las colonias que hasta entonces pensaban que era lo más normal que los reyes lo controlasen todo a la distancia. De saber cosas, hace rato que las venían sabiendo, pero dicen que la costumbre es fuerte y que no es fácil cambiar de la noche a la mañana lo que se ha creído acertado por años. Sin embargo, en Francia fue posible; lamentablemente los pensadores no tardaron demasiado en tener ideas distintas los unos de los otros y así fue como aquellos que l...

A veces ocurre

A veces ocurre que das vuelta en una esquina y te encuentras de frente con alguien que está tan loquito como tú. Entonces sientes el deseo de sentarte a conversar en la acera, sin que te importen los ejércitos de funcionarios que corren sin saber por qué rumbo a sus deberes. Entonces te das tiempo para hablar, para respirar y abres tu corazón a pequeños secretos que creías olvidados. Entre los árboles, vuelves a ver de nuevo hojas verdes, y comprendes que a pesar de todo y de todos, aun existen árboles y te alegras tanto que nadie entendería por qué te pones a reír con tantas ganas.  Miras el cielo y recuerdas que no siempre amanece nublado y ya sabes que no importa en que mundo vivas si después de cerrar los ojos y mirarte para adentro descubres que tienes guardado lo mejor de todos tus tiempos.  Entonces te puedes levantar, puedes darle un gran abrazo a tu loquito inesperado y seguir caminando. Ahora con la certeza de que poco importa el aire contaminado, ni los rostro...

Apuntes sobre la amistad

L a verdadera amistad es como el vino. Debes dejarla reposar varios años para poder paladear su verdadero sabor. Cuídate también de nombrar amigo a cualquiera que con adulaciones se te acerque y aprende a valorar al que criticando tus errores exige la mejor versión de ti sin temor a tus enojos. Aprende a ser muy paciente, porque solo así podrás comprender que el tiempo a veces es demasiado para entender que tu mejor amigo eres tú mismo, y entiende esto no en un sentido egocentrista, compréndelo con sencillez. Es verdad, no sirvo para creerme amigo de nadie, porque ser amigos es una tarea grande. Consiste en estar no solo en cuerpo, sino también en recuerdo y ejemplo. Nunca pidas a tus amigos que hagan lo que tú no harías por ellos y sobre todo comprende que los amigos no necesitan decirse, basta con adivinarse, sentirse, respetarse y sobre todo valorarse.