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Entradas

Noche buena

    M uy pocas noches buenas recuerdo en que me haya sentido tan querido como en esta. Esta en que muchas personas se han visto obligadas a detenerse un poco, a pensar en aquellos a quienes tuvieron siempre y, por ahora, no es tan fácil tener cerca o abrazar. Esta noche buena en que sin lugar a duda el mejor regalo es todavía tenerse, saber que a quien amas todavía existe reconociendo que miles de personas tendrán que resignarse a los recuerdos que alcanzaron a guardar de sus seres amados.  La incertidumbre sigue siendo demasiado grande, obligados a permanecer juntos lo mejor y lo peor de nosotros ha terminado por ser evidente. La economía sigue siendo a ratos más importante que las personas y las personas no siempre entienden que esta vez cuidarse es cuidar a quienes más se quiere. Los mismos mensajes de las navidades pasadas se siguen enviando a través de las pantallas que ahora sí que están y van a todas partes. Mensajes que disimulados, modificados lo suficiente para ...

Valparaíso

    L a primera vez que vi el puerto supe que volvería muchas veces. Nos había llevado nuestra mamá a mi hermana menor y a mí; íbamos a conocer a una tía que había sido la mujer de un marino que la engañaba, pero era marino, y eso, al parecer da un estatus que todavía no comprendo.     Nada quedó en mis retinas tan marcado como el mar, los cerros con casas colgando, los trolebuses. Nada permaneció en mi piel como el viento que corría de otra forma, el sol que quemaba y el agua fría que a la misma playa nos venía a buscar. Los niños y las niñas corrían por calles misteriosas, sus papás salían antes del amanecer y llegaban antes del mediodía a las caletas con pescados que sus madres sabían preparar acompañándolos con papas y mayonesa, tomates y cebollas que antes de Valparaíso yo no recordaba.     Allí los hombres se hacían muy jóvenes novios de la mar y no pocas veces ese amor les costaba demasiado caro. En esta comarca de poetas, músicos y sir...

Frente a esta ventana

      H ace tantos meses que miro todo aquello que ocurre a través de esta ventana. Tantos meses en que la osada planta que insiste en permanecer encaramada e ir avanzando poco a poco a lo largo de los cables de la compañía de luz eléctrica ejecuta un lenta a la vez que ineludible fuga hacía la calle principal. Hay otras plantas, con colores mucho más llamativos sin embargo aferradas a sus raíces. Cantan, saltan...hacen y deshacen a su entero placer cientos de pajaritos que no habían tenido la posibilidad de hacer todo aquello que hace mucho rato que no podían hacer lo que ahora hacen. Puedo ver a mis vecinos, saber mucho más de sus vidas, no porque lo busque necesariamente, es más bien que ellos y ellas son un tanto extrovertidos, alegres y la mayor parte del tiempo van rebosantes de vida y energía. Se escuchan más seguido y fuerte los ladridos de los perros que de costumbre, ha de ser porque mucha más gente de la que solía pasar por este pasaje pasa ahora. Las casas de ...

Rubber Soul

      M e acabo de dar cuenta de que a pesar de lo mucho que me gustan los discos de The Beatles , he comentado poco en relación a lo que siento cuando los escucho. Comencé estos comentarios de música confesando mi fascinación por el trabajo de esta banda (cosa para nada original dado que a tanta gente le gustan tanto o más que a mi la música de la banda más importante de Inglaterra). Concedo además que existen quienes encuentran muy poco en sus composiciones o incluso, que alguien se haya "hastiado" de tanto escuchar tanto la música como los elogios hacía una banda que no dejará nunca de recibir elogios. El motivo de estas divagaciones  es que he estado escuchando de nuevo Rubber Soul un disco de los genios de Liverpool que, a mi parecer, contiene mucho más de lo que un asiduo ocasional de la buena música podría recordar. Es cierto, en este disco podemos encontrar canciones globalmente conocidas como Michelle o Girl , pero qué me dicen de Nowhereman o Think For Yo...

Frases XX (Anthony de Mello)

No hay un solo momento en tu vida en el que no tengas cuanto necesitas para ser feliz. La razón por la que eres infeliz es porque no dejas de pensar en lo que no tienes, en lugar de pensar más bien en lo que tienes en este momento. La aprobación, el éxito, la alabanza, la valoración, son las drogas con las que nos ha hecho drogadictos la sociedad, y al no tenerlas siempre, el sufrimiento es terrible. Vivir libremente, siendo dueño de uno mismo, es no dejarse llevar ni por persona ni situación alguna. Mira dentro de ti, entiende que existe un generoso reino de felicidad autosuficiente. Tú no lo habías encontrado antes dentro de ti, porque tu atención estaba volcada hacia las cosas en que crees, o hacia tus ilusiones con respecto al mundo. Lo malo es que la mayoría equipara la felicidad con conseguir el objeto de su apego, y no quiere saber que la felicidad está precisamente en la ausencia de los apegos, y en no estar sometido al poder de ninguna persona o cosa. La mayoría de personas ha...

El estilo de mis matemáticas

    A mí siempre me ha gustado escuchar a Mauricio Redolés . Hace algunos meses, hurgueteando en cierta carpa que se ubica junto al principal campus de cierta universidad, me encontré con un antología de sus cantos (o versos que en este caso son lo mismo). No una antología cualquiera porque ésta es de esas que el autor hizo pensando en lo que quería compartir, no como esas donde unos señores, que bien poco saben de poesía, juntan lo que creen que más le gusta a la gente. Es poesía honesta, un poco de lo que quienes llevamos harto tiempo escuchándolo amamos escuchar y un harto de algunas cosas bien personales.  Siempre fue y será tremendo poeta Mauricio Redolés. Es tan grande que ni siquiera cierto canal que se veía a si mismo como independiente lo pudo contener hace ya varios años, cuando todavía creíamos que la alegría algún día llegaría. Es que es muy raro hablar o escribir de un libro que contenga la poesía de Mauricio Redolés en hojas, por bonita que sea la edición. ...

Las revoltosas (V)

      S i las mujeres hubiesen podido gobernar un poco más seguro sería menor la corrupción, no hubiesen sido ni la primera ni la segunda guerra mundial, el presupuesto de los países seguro no hubiese sido malgastado en tanto armamento.     Si alguna vez son más las mujeres que los hombres que gobiernan seguro deberán recordar que se precisan mujeres que no tengan el impulso de destrozar a las otras mujeres. Mujeres que puedan resistirse a la envidia y al resentimiento, a la fascinación por la comidilla y el comentario sin mayor fundamento.     Será necesario oponerse al odio de clase, al miedo a la diversidad de géneros, a la inexplicable inseguridad que les impide ser ellas mismas, dejar de esperar gustarles a las y los otros sin creer por ello que lo que piensan o sienten los demás está de más.     Tuvieron que superar sus propios miedos, la inseguridad que les impregnaron las revoltosas para ser recordadas a diferenci...