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1001 Películas que hay que ver antes de morir

A lguna vez quise comenzar a comprar libros sobre cine y este fue el primer libro que me atreví a comprar. Escribo que me atrevía a comprar porque los libros sobre cine no suelen ser precisamente baratos pero en aquel momento apliqué la filosofía de alguien a quien quiero mucho que suele decir ante disyuntivas como esta que cuento: Me lo merezco después de haber trabajado tanto . Tengo al día de hoy varios libros pero 1001 Películas que hay que ver antes de morir será siempre el primero. Lo descubrí en una de esas bibliotecas muy bonitas que se empezaron a implementar ya establecida la necesidad de no poca gente de contar con espacios donde la literatura se pueda disfrutar en espacios habilitados ya no sólo para leer sino que ideales para disfrutar de ciclos de cine, obras de teatro y navegación en Internet. Lo compré en una librería del centro y me costó creer que me había atrevido a comprarme un libro alejado de cualquier presupuesto destinado alguna vez a esa necesida...

Séptima conciencia

  * C uando mi hermana mayor tenía veinte años y yo tenía quince; mi hermana trabajaba como empleada puertas adentro y yo como fletero en la feria los fines de semana. Nos veíamos de tanto en tanto en la entrada de la feria donde su patrona iba con ella a comprar los fines de semana. Mi hermana me miraba reprobando el que yo estuviese sentado en el carretón, leyendo diarios viejos a la espera de que alguna señora quisiera contratar mis servicios. Mi hermana no veía a los otros muchachos que también esperaban sentados en sus carretones junto al mío. Tenía solo ojos para mí porque creía conocerme. Alguna vez le intente explicar que por aquellos años a un grupo de cesantes (que en aquellos años había muchos) les dio por organizar en las ferias una especie de policía secreta que intentaban disminuir la delincuencia en las ferias de la comuna. Era un grupo de no más de diez hombres (todos mayores que nosotros los fleteros) que se encargaban de darle un buen escarmient...

Sexta conciencia

* C uando en el mundo hay todavía tanta pobreza, tantos dramas humanos; cada día se hace más necesaria la evasión. Necesitamos ver el mundo con otros ojos, verlo todo de una manera despreocupada porque qué duda cabe, todo lo que pase en una pequeña aldea a largo o corto plazo, repercutirá en nuestra propia aldea. El peligro está en hacer de la evasión un credo de cada día. Desde el comienzo de los tiempos hemos buscado olvidar el dolor, el cansancio o la pobreza viviendo vidas que no son las nuestras. Cada vez más personas llegan a la sencilla conclusión que nos dice que son tantos los problemas que tenemos que superar a diario que no viene al caso preocuparse de los problemas ajenos; esta es la filosofía del individualismo, una filosofía ajena a la razón de ser de la mayoría de las artes. ** L as canciones que hablan de amores sufridos, que repiten un mismo estribillo desde siempre son las que la gente mejor recuerda. La música del verano, los bailes q...

Chichi Peralta + son familia pa' otro la'o

E l año 1997 fue un año que dio vuelta todo el panorama de aquello que yo entendía por vida hasta entonces. Fue un año en el que el principal desafió era enamorar a una mujer. Contado así se lee de lo más banal que alguien que se precia de ser un irreflexivo pudiese escribir. Pero espero que sigan leyendo...a ver si es que logro explicarme. Enamorarse y sentir que ese amor puede ser correspondido es algo que todos y todas deberíamos sentir aunque sea una vez en la vida, y ¿qué tiene que ver este estado de embriaguez, de efervescencia y alegría inexplicable con ponerse a escuchar discos como el que le da titulo a esta entrada? Pa' otro la'o se llama este trabajo del músico Chichi Peralta y de ese fenomenal conjunto que resultó ser Son familia . La voz de Jandy Feliz (vaya nombre) quién muchos creímos que era el mentado Chichi, pero ya ven como son de locas algunas cosas relacionadas con el arte en general y de la música en este particular.  Escuché muchas veces e...

La princesa Mononoke (1997)

E l año 1997 también me develó un tipo de películas de las que ignoraba completamente su existencia. Como muchos asociaba la animación como un producto dirigido principalmente a los niños y niñas, poco o nada sabía de dibujos animados producidos más allá de la órbita norteamericana, animaciones al alcance de todos y todas por medio de la televisión desde hacia ya más de treinta años. Quede varias veces estupefacto mientras miraba La princesa Mononoke del para mi por entonces desconocido director japones Hayao Miyasaki . El mensaje ecologista, profundamente humano a la vez que místico, la arrebatadora belleza de los dibujos y la manera en que estaban coloreados lanzó por la borda todo aquello que Disney había hecho durante años.  Debo aclarar que películas de dibujos animados y cine eran hasta ese momento para mi sinónimo de la empresa del ratoncito que no ha logrado sorprenderme nunca más allá de la experiencia inolvidable que fue la primera vez que vi Blanca nieves y ...

Ayer noche

¿C ómo decirte que ayer noche de ti no quería alejarme? Esta son cuestiones que pasan cuando el amor aborda los carros estacionados en los andenes que no eran...o tal vez eran.   Nadie sabe en serio cuál es la  estación ni la hora precisa en que decir te quiero ya no es un riesgo sino una necesidad urgente  de congeniarse ya no solo con uno mismo sino con el otro que se queda.   En la historia de este amor siempre habrá alguien que estará esperando Alguien que se conformará con lo poco que pueda guardar para el mañana que cada día parece estar más cerca.   En serio me dio mucha pena no poder quedarme...dejar enfriarse el té en la mesa perderme otro rato en tus bellos ojos para encontrarme en tu voz que nombrándome le da vida a una parte de mí que solo a ti le perteneció siempre.

Tiempo de amor (Quelentaro)

 T engo pendiente una historia muy linda sobre Quelentaro . Puede ser que la haya demorado tanto porque delata en mí un romanticismo propio de quienes anhelamos y trabajamos pensando siempre en causas sociales. Puede que la haya demorado porque tiene que ver con una faceta no muy asociada al legado de los entrañables hermanos Eduardo y Gastón Guzmán...tal vez la postergué porque es una historia que consideré siempre muy mía cuando en verdad, siempre perteneció también a otros que amaron a ratos en silencio y a ratos enojados. Escuché Tiempo de amor en un casete. Escribí la mayoría de sus canciones, cantos y poemas en hojas para poder leerlas a una mujer que por entonces yo amaba irremediablemente. Me acuerdo que una de aquellas tardes de otoño, que a ella siempre le gustaron tanto, le leí cada uno de los papeles escritos. Me acuerdo que me escuchó emocionada aunque muchos años después me dijera que no sabía que yo había estado enamorado de ella. El disco de vinilo apareció en 19...