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El rey de la comedia (1983)

Ahora que Joker (Todd Phillips; 2019) está dando mucho que hablar, es más que oportuno comentar sobre una de sus influencias más directas. La película evidencia por todas partes las influencias del cine del Martin Scorsese de fines de los años setenta y comienzos de los ochenta. Hay mucho de Taxi Driver (1976) y de El rey de la comedia (1982) en la propuesta de esta película que de seguro seguirá dando que hablar hasta la próxima temporada de entrega de premios relativos al cine.

Rupert Pupkin (Robert de Niro) es un comediante de mala muerte que añora ser reconocido por su héroe, el comediante y animador televisivo Jerry Langford (Jerry Lewis), motivo por el que decide, junto a una cómplice, secuestrarlo para "negociar" una posible presentación de su rutina en el programa de televisión del famosísimo comediante. La película trata sobre el culto a la fama, tan antiguo como vigente, la soledad y la necesidad de reconocimiento. Muy citada ha sido la frase de Rupert Pupkin "Mejor ser rey por una noche que idiota por toda la vida" que a todas luces es una declaración de principios.

Una declaración de principios también es la interpretación que Jerry Lewis hace de su alter ego  Jerry Langford; él es un hombre del espectáculo que (Como la mayoría de ellos) proyecta lo que no es realmente alejado de las cámaras de televisión; tiene una vida tan vacía y plana como la tiene Pupkin que le admira tanto; ambos son personas que de alegres tienen en verdad demasiado poco y puestos a interactuar (siendo ambos actores grandes en lo suyo) generan una química sin duda irrepetible.

La película, como muchas otras joyas por descubrir, ha ido ganando adeptos con el paso del tiempo; es, no cabe duda, una de las más "lentas" en la cinematografía de Scorsese  hasta ese momento (estamos hablando del director de Malas Calles, Toro Salvaje y la nombrada Taxi Driver) pero una pelicula donde es un placer detenerse en la riqueza tanto de los gestos como de las lineas que se dicen. Compresible que quienes quieren recuperar aquel carácter artístico que solía tener el cine hace varias décadas atrás, tributen películas como las que ya casi no se hacen. No es la mejor de su director; que duda cabe, pero si está no es una de las mejores...como serán las que si lo son.   


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