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Especiales hallazgos (II)


Cuando vi la foto de Han Kang en el articulo que informaba que ella era la ganadora del premio Nobel de literatura de este año debido principalmente a su libro "La vegetariana" me entraron unas ganas inexplicable de leer ese libro. No me había pasado nunca; bueno, no me había pasado nunca tampoco que encontrara la foto de alguien que se hubiese ganado el Nobel tan atractiva. Me gustó la escritora y me volo la cabeza su libro. Puede que sean las horas más estremecedoras que en que haya tratado de respirar en lo que respecta a este año. Minimalista y certera al grado de sacudir al lector con las palabras precisas al momento de decir lo que ella quiere decir. Normalmente uno recuerda historias como estas desarrolladas en gruesos volúmenes que marcan nuestras vidas (la obras de Fiodor Dostoyevski o las de Víctor Hugo, por nombrar a penas a dos de los nombres que se esgrimen cuando se habla de literatura superior). En este caso bastan algo así como ciento veintitrés páginas. Los puntos de vista de un esposo, un cuñado y una hermana acerca de la decisión de una mujer que de la noche a la mañana decide dejar de comer carne.

El que malamente se ha vendido como un libro feminista es muchísimo más que eso. Es un trágico tratado humanista acerca de la libertad de elegir, un ejemplo fulminante de las consecuencias que puede llegar a enfrentar una mujer que se revele a los usos sociales de quienes le rodean. Evoca a Franz Kafka pero va más allá. No se involucra; nos presenta la historia, nos remece con la opinión y el relato de otros de aquello que la protagonista del libro está sintiendo. Muy pocas veces tenemos la oportunidad de leer lo que siente ella; a lo sumo tenemos acceso a algunos de los sueños que tanto le agobian y que son gravitantes, no sólo en su decisión de dejar de comer carne, sino que también de hacer con su vida lo que a ella le de la gana. Yeon-hye, la mujer que desespera a quienes le rodean es un ser que ha encontrado la libertad de la que tantos hablan y tan pocos llegan a comprender. Una amante de la naturaleza que no condena pero que es muchas veces condenada.

Sin duda alguna, el mejor libro que haya leído este año. Un feliz hallazgo de una nueva escritora favorita y una recomendación sin duda alguna para quiénes estén buscando un libro para leer y después poder sentarse a pensar. No cuento más detalles de su trama para no privar a nadie de las emociones que me envolvieron durante la lectura.

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