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El mundo de Rolando Alarcón

H ace tiempo que quiero comentar alguno de los discos que nos dejó aquel maestro (literalmente escribiendo) que fue Rolando Alarcón . Su obra, al igual como sucede con la de Gabriela Mistral, parece supeditada tan solo al aspecto pedagógico de sus aportes. Los primeros trabajos del autor chileno se cuentan entre los clásicos del folclore chileno y los últimos son verdaderos manifiestos de un amor a las causas populares. Tal vez mejor autor que interprete; pero es innegable que su registro, intimo, dulce y respetuoso es reconocible en cualquiera de sus interpretaciones. Voy a comentar el segundo LP que apareció con su nombre  (1966) porque allí se pueden encontrar algunas de las composiciones por las cuales quienes le conocen le reconocen. Doña Javiera Carrera grabada en más de una ocasión por artistas de diversas sensibilidades artísticas; Mi abuela bailó sirrilla ; similar situación . Otras como Voy a recorrer el mundo , La canción de la noche o Mocosita, nos hablan des...

Poema para compartir

                                             M ire, aquí está mi pan                                             Es duro y le raspará                                             La garganta si usted                                          ...

Con faldas y a lo loco (1959)

P ara mi gusto Billy Wilder es el mejor director de comedias de todos los tiempos. Aseveración que puede parecer arriesgada tomando en cuenta que ya murió hace mucho tiempo, pero es que no existe hasta el día de hoy un director que no recurra, si es que pretende dar a sus películas un toque de clase, a los codigos que dejó patentado este fertil y variado creador del cine. Puntualmente, la película que en esta ocasión voy a comentar, es un divertimento de principio a fin. Jack Lemmon y Tony Curtis en un tono cómico preciso (nunca ha sido de mi agrado el facil recurso de vestir a hombres de mujeres para hacer reir) una Marilyn Monroe arrolladoramente sensual y secundarios a la altura del trio de estrellas que no hacen otra cosa que complementar su genialidad a lo largo de la película. Dos músicos que carecen de otras posibilidades de trabajo y debido a una situación en la que están involucradas sus propias vidas no tienen otra opción que embarcarse formando párte de una banda musi...

Despedida del oso

R ecuerda...si quieres al ave, al conejo o al oso, deja la jaula abierta... Que te vaya bien. Siempre será posible que nos encontremos en alguna de las vueltas que tiene la vida de los que deciden cómo vivir y no quedarse paralizados ante todo aquello que se cree los mantiene atados.

Para leer al Pato Donald

A cabo de terminar, hace algunas semanas, un libro que dió mucho que hablar a principios de los años setentas y que al día de hoy sigue estando innegablemente vigente. Para leer al Pato Donald (Ariel Doffman- Armand Mattelart; 1972) el cual es un ensayo o tratado marxista acerca de como las historietas de la factoría Disney lavaban el cerebro de los países de Sudamérica a través, no solo del refunfuñón pato, sino que con toda una fauna de seres humanizados según y para el servicio de la ideología capitalista. Es un libro de lectura imprescindible; no porque nos neguemos a evolucionar el pensamiento según el devenir de los nuevos tiempos, sino porque al igual que otros libros que fueron publicados durante aquella década, intenta revisar las bases de nuestra identidad. En el mundo de Donald y compañía no existen relaciones directas (no hay padres ni madres), los bienes materiales existen pero no existe la mano de obra que los produce, siempre hay ladrones que quieren robarte tus prop...

Celebración de la fantasia

F ue a la entrada del pueblo de Ollantaytambo, cerca del Cuzco. Yo me había despedido de un grupo de turistas y estaba solo, mirando de lejos las ruinas de piedra, cuando un niño del lugar, enclenque, haraposo, se acercó a pedirme que le regalara una lapicera. No podía darle la lapicera que tenía, por que la estaba usando en no sé que aburridas anotaciones, pero le ofrecí dibujarle un cerdito en la mano. Súbitamente, se corrió la voz. De buenas a primeras me encontré rodeado de un enjambre de niños que exigían, a grito pelado, que yo les dibujara bichos en sus manitas cuarteadas de mugre y frío, pieles de cuero quemado: había quien quería un cóndor y quién una serpiente, otros preferían loritos o lechuzas y no faltaba los que pedían un fantasma o un dragón. Y entonces, en medio de aquel alboroto, un desamparadito que no alzaba mas de un metro del suelo, me mostró un reloj dibujado con tinta negra en su muñeca: -Me lo mandó un tío mío, que vive en Lima -dijo -Y...

Eduardo Galeano

P oco de la historia oficial, mucho de las historias del alma, la de los abrazos, las equivocaciones y las certezas. Todas allí, en sus páginas. Magnifico y magnético, cercano e íntimo el hombre es todos nosotros y más. Hay que ver lo rápido que uno es capaz de leer sus libros; pocas veces la lectura resulta más cómplice y cercana. Las letras hablan sobre   el ayer y el ahora con el sentido que solo adquiere lo necesario. Los que viven para etiquetar lo archivaran seguro entre cronistas o tal vez lo degraden a simple periodista; pero nosotros sabemos que él es más que eso…es el hermano que anda de viaje pero siempre vuelve, el que cuando regresa sabe cuáles serán las memorias que necesitaremos conocer y conservar. Nos cuenta con la naturalidad con que le contaron, no son necesarios los adornados salones para escucharlo o leerle; él escribe y nosotros escuchamos o leemos como en antaño algunos contaban y otros respetuosamente escuchaban. Cada libro, cada historia ...