Ir al contenido principal

Entradas

Vida y confesiones de Oscar Wilde

H ube de dedicarle tiempo a la lectura de las 600 hojas que forman parte de esta segunda edición de la biografía abordada por Frank Harris  a comienzos del siglo XX y publicada hasta ahora en variadas ediciones. Como me había ocurrido antes con el grueso volumen que reúne las obras completas de aquel, cuando menos singular, autor inglés que era Oscar Wilde, esta edición de 1951 la conseguí en un persa a un precio realmente irrisorio. Desde el momento que lo obtuve presentí que estaba ante una lectura que marcaría un antes y un después en mi fascinación por este autor de quien ya he comentado antes, la desbordante emoción que me producen algunos de sus cuentos. Lo primero; ninguna mención a sus cuentos en tan grueso tomo. Toda la atención se la llevan sus obras de teatro, es decir se le describe únicamente como un dramaturgo pletórico en un comienzo de reconocimiento e ingenio, victima hacía el final de sus días de sus placeres y la hipócrita sociedad inglesa de la época. Pod...

Al norte está el caribe

E s bien sabido que, para ver con mayor claridad, se debe mirar tanto con el ojo izquierdo como con el ojo derecho y que por más que uno se rodee de personas que piensan parecido a uno, muy poco aprende si se niega de vez en cuando a compartir con aquellos que piensan diferente. Para ir rumbo al norte me alié con dos esforzadas y valientes mujeres que la mayor parte de las veces piensan muy diferente a mí. Era un compromiso de palabra como aquellos compromisos, que en conjunto, esas mujeres y yo hemos tomado, de vez en cuando, en los últimos años. Las acompañé al norte algunos días después de mi regreso de las tierras del sur que me estaban llamando desde la infancia. Este viaje, como todos los viajes que he realizado con ellas, conllevaba ciertas comodidades para mí y esfuerzos por parte de ellas; son ellas las que conducen sus autos y como yo cuando de viajes se trata sólo sé de buses y trenes no me queda más que ofrecerles algo de seguridad, pues ellas bien poco es lo que me ...

Las Hurdes

U n filme animado me ha llevado de vuelta a un lugar que brotó a la luz pública en un aparente lejano año 1933. Un lugar sin pan y al entender de los que generación tras generación entienden muy poco, tampoco podía presumir de dignidad alguna. He vuelto a Las Hurdes por documentales, textos y manifiestos varios (sin ir más lejos el film animado está basado en el libro de cómic " Buñuel en el laberinto de la tortuga " dibujado por Fermin Solis ), también por la recomendación de una mujer extraña a la cual me negué a confiarle el caudal de emociones que el documental original me provoca, pues su recomendación fue hecha en un lugar y un momento ajeno al que seguramente debimos conocernos. Luis Buñuel ; es una director muy conocido por aquellos que presumen algo de sensibilidad social y el documental que da titulo a esta entrada es considerado como un registro maldito, no obstante sigue siendo visto y estudiado, aún es posible, que genio como el español era, entender que ...

El resplandor (1980)

É sta es tal vez una de las contadas ocasiones en que la película es mejor que el libro. Parece no haber  demasiado animo para la discusión, al menos para aquellos que por sentirse entendidos, no dan espacio a discusiones. Sin embargo, el debate, el enfrentamiento de pareceres o de percepciones inevitablemente terminan por favorecer a cualquier obra y otorgarle razones tanto a los defensores del cuento original como a la mítica película a la que en esta entrada me refiero. El texto original es de un superventas indiscutido, Stephen King , quien se atreve a discutir que este escritor no es un rey Midas de las historias que han dado origen a algunas de las películas más exitosas de los últimos cuarenta años. La película de un genio conocido como Stanley Kubrick , cerebro detrás de algunas de las mejores películas de la historia. No existe comunión entre las sensibilidades y los propósitos de los dos creadores; y eso no hace sino hacer más interesantes los comentarios. La h...

Un regalo para compartir 12

H oy estoy de nuevo de cumpleaños. Llegada cierta edad uno comienza a mirar más para atrás que hacia adelante; hace recuentos, revive aquello que dibujó las marcas y las comisuras que quedaron tanto a la vista de todos como muy dentro, tan dentro que solamente uno sabe que están donde nadie las ve. Decidí regalarme el ir a caminar y como lo vengo haciendo durante los últimos años, compartir mi regalo con otros y otras.  Estoy haciendo caminos que tenía pendientes desde hace mucho tiempo. Abordé un bus ya bien caída la noche que me trajo al pueblo que tanto amaba un amigo que era un gran ser humano y que inoportunamente murió demasiado pronto. A él yo le había prometido que viajaría algún día a conocer sus calles, su lago y sus cerros. Por ahí empecé este viaje que presumo será para algunos muy largo cuando para mí es apenas el comienzo de viajes de encuentro y reencuentro con personas, aromas, sabores y recuerdos que me habitan desde siempre. Otro bus me dejó cerca de la pri...

Obras Completas

A muy pocos les he contado una extraña obsesión que de vez en cuando me aborda. Es una obsesión incomoda, a veces insufrible e incluso agotadora. Se trata de una manía que a ustedes les puede parecer poco práctica, pero que definitivamente me cuesta evitar. Cuando un artista o un conjunto de artistas capta mi atención y paso al comprometedor instante en que reconozco que me gustan, necesito oír, escuchar o ver ojala la mayor parte de su obra. Me explico; si me gusta un escritor, necesito leer tantos libros y escritos como me sean posibles; si me gusta un o una cantante, necesito escuchar toda su discografía y si es un o una directora de cine, ver todas sus películas. Ya ven que es incomoda esta obsesión por las obras completas; sin embargo me ha otorgado momentos indiscutiblemente inolvidables. Recuerdo de adolescente los ciclos de películas de Buster Keaton, las películas del periodo inglés de Alfred Hitchcook en institutos culturales que se apiadaban de quienes mendigábamos algo de...

Un living permanente

L a verdad es que el cambio no le había venido nada bien. La remodelación de su departamento era un tramite ineludible por lo que tarde o temprano tenía que hacerse. Lo que le angustiaba era no haber podido conciliarse con los espacios de los que disponía. El casero había tenido la mejor de las disposiciones, incluso le había procurado uno de sus mejores departamentos porque él era cliente antiguo; sin embargo la comodidad de estos espacios no era la historia de sus rincones. Desde que había llegado no hacía más que permanecer en el living, la pieza para dormir ni siquiera la había visitado, evitaba usar la cocina, prefería comer en cualquiera de los restaurantes que abundaban en la manzana; dormir, casi no dormía...miraba la tele que le decía nada, leía los mismos libros y escuchaba la misma música sin poder lograr aquellos sentimientos y emociones que en su departamento le abordaban. Se había estado acordando de su padre que lo había exiliado de la casa familiar sin dar tiempo...