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La novela de Genji

Leyendo un libro de artículos de José Donoso, que es uno de los escritores chilenos que me gusta leer, me encontré con que nombraba esta exquisita novela japonesa con la cual se da por iniciada la historia de las novelas en el mundo. ¿Curioso no...? La primera novela de la historia. No tan curioso que la novela fue escrita por una mujer, Murasaki Shikibu , cuya vida misma fue una novela apasionante; pero no tanto como es esta historia del príncipe Genji, que era tan bien parecido como infiel. El libro es muy largo y por lo general se publica en dos tomos que dividen la historia de Genji, quienes le conocieron y de quienes de ellos y sobre todo, de ellas nacieron, en dos periodos: Esplendor y Catástrofe .  Es increíble lo bellamente escrito que está el libro, lo interesante que nos pueden parecer las vidas y el cotilleo de una dinastía japonesa. El merito es todo de la autora que es una referente ineludible para los que serían los grandes novelistas de la historia . Narrativa que s...

Mujeres (IV)

C asi todas las mujeres que fueron importantes en mi infancia y en mi adolescencia están presentes en los poemas o prosas que aparecen en mis anteriores libros. A veces cometí la osadía de nombrarlas con nombre e incluso apellidos, en otras ocasiones fue un adjetivo o un seudónimo lo que dio pie a un escrito. Las mujeres suelen ser para mí un misterio al mismo tiempo que permanentes motivos de fascinación; las respeto desde siempre y no cometería nunca el error de subestimarlas o de generalizar cuando a sus contradicciones toca referirse.     Crecí rodeado de mujeres, pase hambre junto a ellas tanto en la casa como en la calle, aprendí con ellas a pensar antes de actuar, a ser limpio, a reparar en detalles en los, que, de no haber compartido con ellas, no hubiese reparado jamás. Fue por eso que le dije aquella vez a aquel amigo que respetaba a las mujeres; jamás ha dejado de ser así…me sigo enamorando de ellas en cada esquina y muy a mi pesar, sigo siendo capaz de amar ...

Mon Amie la Rose (Françoise Hardy)

 

Hombres (III) y (IV)

  U na tarde decidí ser como los otros niños y salir a la calle a jugar. En la esquina del pasaje estaban los muchachos más grandes fastidiando a los más chicos. El más  alto de todos ofreció a uno de los de mi edad dejar de molestarlos si me pegaba un puñetazo en la cara. No creo haber alcanzado a estar un minuto en la calle cuando ya estaba de vuelta en la casa con la nariz sangrando, mi mamá alarmada preguntándome a la vez que me limpiaba con un paño húmedo qué era lo que había pasado. Me quedé callado pues ni siquiera yo entendía qué era lo que había pasado; no era la primera vez, ya en una ocasión había intentado jugar con los amiguitos de la población, recuerdo que me tuve que esconder detrás de un poste de la luz pues tocaba jugar a la guerra. Fue solo un segundo que asomé la cabeza, entonces vi venir la piedra que me dejo inconsciente por alrededor de cinco minutos tras darme de lleno en la frente.                     ...

Mujeres (III)

  T engo tres hermanas hermosas como pocas. Tiene tres tipos de belleza que enorgullecen y alegran mis recuerdos. La mayor es morena, como la tierra que da a luz la fortaleza de los árboles. Es la que habla menos porque también es a quien le importan menos aquellas cosas del intelecto. Sin embargo, lo que le faltó en estudios lo tiene de sobra en coraje y esfuerzo. Es una de las mejores madres que conozco, una gran trabajadora y un ejemplo de superación, honestidad y dignidad.     La que nació después de mí, heredó parte de la belleza de nuestra mamá. Es bella estéticamente hablando y con el paso de los años, el dolor y las decepciones también el modo de pensar se le ha ido embelleciendo. Le cuesta perseverar en aquello que se propone, sin embargo, no ha sido nunca de las que se dan por vencidas.     La más pequeña en edad es cómicamente la más grande en estatura; es alta pero inevitable amorosa cuando quiere serlo. Hace reír o hace llorar con la m...

Las nueve sinfonías de Beethoven

Ludwig van Beethoven es un nombre capital de la cultura popular. Su música está presente en el inconsciente colectivo gracias a innumerables películas y series de televisión. Su imagen despeinada y su genialidad que la mayoría sabe que terminó por imponerse a una progresiva sordera que no fue sino una de las complejas situaciones médicas que le afectaron a lo largo de su vida. Sufría, además, de no pocas complicaciones de salud atribuidas al exceso de plomo en su organismo y sin embargo es autor de una variada obra musical en variados géneros. Combinó instrumentos musicales de manera lo mismo creativa que provocativa para la época en que le tocó vivir. Conciertos, una opera, variadas obras vocales y dos misas son, a penas parte del gran legado que ha fascinado por igual a músicos en particular y admiradores de la música en general desde hace casi dos siglos y medios. Este año 2024 es el año del bicentenario de su Novena Sinfonía ; cúspide de más de veinte años componiendo lo que es un...

Hombres (II)

  M e refiero a él como mi medio padre porque nunca fue malo como para llamarle padrastro ni responsable como para nombrarlo padre. Conforme yo crecía, él también crecía un poco. Ahora entiendo mucho mejor tantas cosas de no entendía en él; su vida es una colección de errores; la mayoría los ha tenido que pagar muy caros.     Él fue mi mejor amigo durante casi veinte años. Algunas veces lo acompañaba a los esporádicos trabajos de gasfitería o conducción que de tanto en tanto encontraba.  Contaba historias increíbles y no pocas veces le vi ayudar a otros sin esperar nada a cambio. Le escuché hablar con odio de la burguesía y con devoción de las causas sociales que él no seguía, pero defendía con profunda convicción. Gracias a él conocí el maní confitado y los turrones, la historia de Macario que tanto me gusta, las canciones de Alfredo Zitarrosa y los tangos de Carlos Gardel. Como si todo esto fuera demasiado poco, le vi intentar ser padre de la menor de mis he...